domingo, 14 de septiembre de 2025

LA HISTORIA IMPREDECIBLE / Darío Ruiz Gómez

 

 LA HISTORIA IMPREDECIBLE

Darío Ruiz Gómez

Cuando yo digo que al subir al poder Petro no había engañado a nadie es porque en ningún momento de su campaña política se disfrazó de demócrata para engañar a los electores tal como sí lo hizo Chávez. Lo que no vieron o pretendieron no ver los engañados es las argucias publicitarias con que se creó un supuesto adversario, contó con un electorado de base, Fecode, el Sindicalismo de izquierda, la masa de universitarios creyendo que apoyarlo era apoyar una revolución que iba a cambiar de inmediato la sociedad introduciendo de salida las reformas profundas con que de una generación a otra se habían ido intercambiando la supuesta herencia de una revolución marxista. Soñaban unos y otros, la clase política arribista que nada más poner pie en el Palacio de Nariño que la educación se plantearía radicalmente hacia la “incorporación de los saberes ancestrales” y la saludad llegaría de inmediato a pueblos, veredas apartadas, barrios con miles y miles de hospitales, clínicas, profesionales de la salud, una industria farmacéutica nacional. Ya a estas alturas los campos de Colombia verían a campesinos alegres explotando con nuevas tecnologías la tierra, etc., etc. Nadie ni muchos de ellos mismos hubieran pensado que este grupo de exguerrilleros con una ideología populista sin bases científicas, con un desconocimiento total de la realidad del país, hubiera caído desde el primer día de gobierno se transformara en la mayor organización criminal que haya conocido nuestra historia, basuras provenientes de lo peor, ávidos por enriquecerse para escapar de su condición social, es decir traidores a su clase. ¿Cuántos miles y miles de millones gastados aún en un Ministerio fantasma como el de la Igualdad cuando lo que han demostrado es su aversión hacia la igualdad? Y también ciertos grupúsculo de los intelectuales, del profesorado que sin  reato  se deslizaron de la izquierda  al populismo, destruyendo  los principios de nuestro civilismo, de nuestra  educación superior tratando de  disimular su medianía,  prohibiendo lecturas, referencias de la cultura universal para reducirse a un pénsum para  perezosos porque  bajo los sofismas de “dar voz a quien carece de ella”, desapareció el rigor académico, la investigación,  pensando que “inevitablemente  la revolución tenía que llegar”.

Es la hora de las tinieblas, de la más infame censura y persecución a la libertad lo que estamos viviendo en un momento en que la violencia de los grupos criminales – esto parece un pleonasmo- va de la mano de la afirmación de sus territorios y en que ante la mirada impasible y por eso cómplice de quienes se llamaban demócratas se desplazó a 60.000 personas a bala y fuego para establecer un territorio sin fronteras al ELN y ahora quiere Petro instalar 25. 000 soldados. ¿Qué supone entonces la presencia de los navíos norteamericanos en aguas venezolanas cuando Putin, Jin Ping, Kim Jong- On y el presidente de la India han firmado un acuerdo con un ostentoso desfile de tropas de por medio para “combatir el fascismo ucraniano”?  Maestros y empresarios, universitarios y gentes humildes han sido traicionados. De aquí a un año y bajo esta ola de terrorismo sin limitaciones ya no habrá carreteras, la ley del Oeste se impondrá por encima de la justicia universal, la estrategia de incomunicar al país tal como es evidente en el incumplimiento de la doble calzada Popayán-Cali, de la Panamericana, etc., convertirá la geografía nacional en un infierno. Y a estos territorios se trasladarán los contingentes del ELN y las FARC que serán desalojadas de Venezuela, pero Maduro y sus capos caerán, no lo duden. La historia es imprevisible como lo demuestran las caídas de los grandes dictadores, de las falsas utopías políticas, sobre todo cuando, como ahora, ha irrumpido un imprevisible detonante del caos como lo es el narcotráfico. Repetir, repetir en voz alta el número de asesinatos semanales de soldados y policías, de campesinos. Repetir.    

 

 

miércoles, 3 de septiembre de 2025

No, no, esta es la verdadera Emily Dickinson… más fotos, más teorías

 

Emily Dickinson



Emily Dickinson y Kate Scott Turnes

No, no, esta es la verdadera Emily Dickinson… más fotos, más teorías

 

« “Vivía con tres horas de sueño y humo de pipa.” Por qué la realidad no aprecia a los poetas »

Por fin me he unido a los “pensadores más destacados del mundo”. Hace unos días hablé sobre la investigación para determinar si la mujer de la izquierda en el retrato de arriba es Emily Dickinson, con su amiga Kate Scott Turner a la derecha. La publicación recibió varios comentarios, más tuits y alguna que otra noticia.

Ayer, la publicación se mencionó en BigThink, que se describe a sí misma como “Blogs, artículos y vídeos de los pensadores más destacados del mundo”. Sin embargo, agradezco a la publicación algo más que la promoción: gracias a mis compañeros "linkees" citados en el artículo, encontré el supuesto retrato de Emily Dickinson, circa 1860, que había intentado encontrar varias veces sin éxito.

La razón: en algún momento de la década de 1980, visité la casa en Los Altos de Janet Lewis, poeta, escritora y viuda de Yvor Winters. No recuerdo el motivo de mi entrevista; de todos modos, el artículo nunca se publicó y permanece en algún lugar de mi garaje, en un disquete de 5 pulgadas, junto con las notas de la entrevista. Sabía muy poco sobre la escritora octogenaria en aquel entonces, pero ahora me alegro de haber tenido la oportunidad de conocerla, sea cual sea el motivo; y sí, recuerdo el legendario níspero de los Winters.

También recuerdo haber contemplado una foto en su cocina, colgada en lo alto de la pared. Janet Lewis siguió mi mirada y preguntó: "¿Reconoces quién es?". No la reconocí. "Es Emily Dickinson, ya adulta". Era una foto inigualable, atenta y sensual. Me dijo que estaba incluida en la biografía de la poeta escrita por Richard Sewall, y que la había arrancado del libro para colgarla en la pared. Años después, encargué la biografía en línea precisamente para recuperar ese retrato. Pero, al parecer, entretanto había sido desacreditada y eliminada de ediciones posteriores.

Ahora la foto tiene una nueva defensora, la poeta Daniela Gioseffi, autora de una nueva novela biográfica sobre Dickinson. En la sección de comentarios de un artículo sobre su libro, escribe (con una ligera corrección por mi parte; necesita más):

El prólogo de mi libro Wild Nights, Wild Nights, The Story of Emily Dickinson’s Master (en http://www.Amazon.com y plainviewpress.com) explica exactamente cómo investigué la foto para incluirla. Muchos estudiosos de Dickinson no dudan de que se trata de Emily Dickinson a los treinta años, ya que sus rasgos coinciden al compararlos con la foto de hace 17 años que todos conocemos arriba, donde las imágenes tienen el mismo tamaño y se superponen. Lo que muchos no estudiosos de Dickinson, que no han leído la obra tan a fondo como yo, no comprenden es que la famosa foto de ella fue tomada cuando era una joven de 17 años enfermiza, recién salida de una cama. Años después, quienes la vieron la describieron como una joven de ojos brillantes, piel clara, atractiva y femenina. Sí, fue diminuta toda su vida, pero se describió a sí misma con "cara de gitana", y esta foto encaja con la descripción que ella misma tenía de sí misma, con la que su hermana Lavinia coincidía.

Quiero que el retrato sea fiel porque me gusta y porque me conecta, de una manera peculiar, con Janet Lewis. Sin embargo, admitir un juicio tan sesgado y poco científico por escrito me arriesga a ser expulsada de un blog para los "pensadores más destacados del mundo". Estoy en un dilema.

Así que permítanme añadir otra pista falsa: el retrato de la derecha, que data de alrededor de la década de 1850. Su defensa está aquí, y la imagen parece encajar con la autodescripción de Emily: "Soy pequeña, como el Reyezuelo, y mi cabello es intenso, como el castaño, y mis ojos, como el jerez en la copa, que deja el invitado".

¿Y qué hay del nuevo descubrimiento anterior? Según Austin Allen, uno de los pensadores más destacados del mundo en BigThink:

 De las dos mujeres, Kate es la que tiene la mirada perdida. (Había enviudado recientemente). Pero observen más de cerca a su amiga: hay algo peculiar en esa mirada. Las pupilas son asimétricas, como en la foto conocida (Emily podría haber sufrido astigmatismo e iritis), pero también son grandes, soñadoras y un poco divertidas. Dickinson comparó una vez sus ojos con «el jerez en la copa que deja el invitado»; la mujer de la foto casi hace honor a la comparación. …

Miren: la misteriosa mujer incluso ha abrazado a su amiga, un gesto que difícilmente podemos imaginar a la Reclusa de Amherst. Si estaba al borde de una crisis, aún no se nota. En el fondo de mi corazón dudo que sea Emily —esa barbilla simplemente no encaja—, pero a la espera de nuevos informes sobre muestras de ropa, registros de imágenes, pliegues nasolabiales, etc., seguiré creyendo y descreyendo a la vez, lo que, como dijo Emily, «mantiene la Creencia ágil».

 Al menos he recuperado la foto de «mi».


--Traducción de:

https://bookhaven.stanford.edu/2012/08/no-no-this-is-the-real-emily-dickinson/


sábado, 30 de agosto de 2025

Fotografías de Medellín en 1960. Clarence W. Sorensen y Eugene V. Harris/ Patrimonio 109

 

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--- Fotografías de Medellín en 1960. Clarence W. Sorensen y Eugene V. Harris

--- Víctor Bustamante

--- Nacido en 1907 en Nebraska, Clarence Woodrow Sorensen obtuvo su maestría y doctorado en geografía en la Universidad de Chicago. Sorensen fue el primer presidente laico de la Universidad Augustana. Su presidencia abarcó la turbulenta época de finales de los años sesenta y principios de los setenta.

--- Clarence W. Sorensen tambien fue explorador, editor y corresponsal extranjero para la cadena CBS. Por tal motivo viajó por el mundo capturando imágenes de la vida, el trabajo y los eventos históricos de diversas culturas. Sus estudios geográficos en esas zonas dieron lugar a quince libros.

--- Sorensen estuvo en Medellín en 1960 en compañía del fotógrafo Eugene Vernon Harris. Harris acompañaría a Sorensen durante diez años en sus viajes por el mundo para ilustrar sus libros. Juntos, crearon una extensa colección de más de 64.000 fotografías.

--- Harris había nacido en Dakota del Norte y se graduó en educación en 1937. Luego trabajó en el Servicio Exterior, sirviendo en embajadas como Chile, Buenos Aires y la India.  En 1953, dejó el Servicio Exterior para dedicarse a la fotografía. Entre 1954 y 1964, fue fotógrafo en la editorial Silver Burdett Publishing.

--- Ellos trabajaron juntos realizando una labor documental sobre costumbres, personas y paisajes en diversos países. También es cierto que surge una pregunta, de qué manera realizaban la labor de la fotografía ya que, seguro que a los sitios que fueron, quien a lo mejor solicitaba una foto determinada era Sorensen, y Harris accionaba la cámara. Ese tipo de colaboración crea una zona gris ya que, en el archivo de la Universidad de Milwaukee, los créditos de las fotos aparecen a nombre de los dos. Eugene V. Harris posee una obra indiscutible en solitario por diversos países.

--- Estas fotografías de Medellín, unas 40, evidencian el interés de ambos sobre la ciudad. Algunas de ellas se centran en mirar la topografía citadina desde el Hotel Nutibara, luego siguen algunas fotografías alrededor de la Plazuela Nutibara; otras en Palacé, donde parece que los deslumbrara el edificio de la Naviera, así como la caminada que realizan por la calle Junín. En estas fotografías se sintetiza su mirada sobre el Centro, una ciudad ordenada, sin hacinamientos, con escasos transeúntes, donde aún el ornato de los edificios se mantiene en su carácter esencial sin haber sido mutilados. Llama la atención los escasos vendedores ambulantes y, sobre todo, el niño que toca un tambor, lo cual rememora esa fotografía clásica de Harris, el Flautista, tomada en el Perú.

--- Luego, las fotografías se centran en las diversas fachadas de algunas fábricas como Noel, Shellmar, Pepalfa, Apolo y Wayne. Ellos no solo fotografiaron la fachada de la textilera Coltejer, sino que recorrieron el interior de la empresa a la cual le dedican varias tomas. Y como no podían irse sin realizar un tour por los alrededores, van a las montañas, al Salvador, donde registran algunos paisajes con palmeras destacando algunas casitas y la línea de las montañas a lo lejos.

--- Hay una mirada distante, muy previsible, lo cual contrasta con otras fotografías de ellos en otros países, como si no los hubiera cautivado Medellín al no profundizar en el alma de los habitantes que poco aparecen en sus placas. No sé si debido al poco tiempo en que estuvieron de visita, pero si es plausible que estas fotos muestren una ciudad aun intacta, calmada donde aún no es previsible lo que vendría después.

--- En estas fotografías sobresale el culto a las empresas, sobre todo a la más relevante, Coltejer. También existe una mirada precisa, pero cautelosa al ámbito de la calle, como si ambos, Harris y Sorensen fueras espectadores tibios que solo miraron las calles conocidas con edificios de arquitectura para ese tiempo moderna, como si la ciudad no tuviera pasado que exprese otras construcciones, así como íconos sustanciales que son puntos de encuentro.

--- Eso sí ellos no reprodujeron iglesias, también le huyeron a las casitas coloniales y a las de estilo eclético, solo fotografiaron las edificaciones con el dominio de líneas rectas. Total, notamos una atmósfera espesada en lo conforme de la tranquilidad, así como una ciudad excesivamente limpia. Lo cual da una idea de un espacio que no fue auscultado, sino limitado en su presente.

 

martes, 26 de agosto de 2025

Poemas de Key Serna Herrera

 

Key


Poemas de Key Serna Herrera

 

Insomnio

¿Serán las puertas abiertas del armario,

o la inquietud de los zapatos

que no encuentran descanso,

o el temblor de las cortinas

cuando la noche respira,

las que me mantienen despierta?


¿Será que dejé encendido el fuego

de un amor en mi pecho,

o que, aún al final del día,

no encuentro consuelo?


¿Será que no me deja dormir tu silencio?


Sé que en algún momento

me rendiré al sueño sin saberlo,

me entregaré a los brazos de Morfeo

y la araña bajará de su seda

para tejer mis visiones.


Escucho ladrar a un perro

y a los que le responden a lo lejos.


Escucho, en mi pecho,

mi corazón latiendo lento,

y la tercera alarma del gallo.

La noche ya cobró su silencio.


La oscuridad me ofreció fantasmas y recuerdos.

La almohada ya me dio sus consejos.

El velo del aquí y el más allá es más delgado;

el cuerpo, más pesado.


Mientras los demás duermen,

mil ovejas han cruzado sobre mi cama,

y los zapatos se rindieron.

Por las puertas abiertas

Se cuelan tus ausencias,

por mis ojos,

pensamientos sin consuelo.

Si me llego a dormir,

no me despierten.

Morfeo no vuelve dos veces.

3:00 am

...


La bici - vino


Salía en una bicicleta paletera,

con una canasta al frente

y algunas botellas de vino artesanal

rodando conmigo por las calles.


Competía, sin querer,

con los vendedores de buñuelos y helados,

que a grito limpio ofrecían su mercancía.


Yo no.


El vino se vendía en silencio.

No hacía falta anunciarlo.

La gente me miraba

y algo en su intuición les decía:

“Ahí va vino”.

Me paraban en la esquina,

con esa complicidad callejera,

y me preguntaban, casi en secreto:


—¿Lleva vino?


Como si fuera un conjuro,

respondía:

—¿De cuál sabor quiere?

Mora. Banano. Naranja.


Y ahí mismo se lo entregaba.

Sin bolsa.

Sin servilleta.

Sin rodeos.

Ganándole a la vida,

una botella a la vez,

sobre esa bicicleta,

jugándomela en contravía.


Sobre – vivo

 

Sobreviví a mí,

a mi forma torpe y luminosa de existir.

A los venenos que bebo sin miedo,

a los que me sirven sin pedirlos.


Sobreviví a mis rituales:

poner la fe sobre la mesa,

sobre la montaña,

sobre un cuaderno viejo,

dentro de una botella.


Sobreviví a la muerte que me ronda:

la literal,

la metafórica,

la onírica y silenciosa,

la que tejí en noches de insomnio

para entender por qué sigo aquí,

si ya me fui tantas veces.


Sobreviví al insomnio.

Si no duermo

es porque algo en mí

exige ser dicho.

Lo escribo para no desaparecer.


Sobreviví a la cordura.

Sí, estoy un poco loca.

¿Y qué voy a hacer con eso?

Respirar.

Servirme otra copa.

Volver a caminar por el bosque

como si no estuviera rota.


Sobreviví a la incomprensión.

¿Qué se espera de alguien

que embotella su duelo,

que le habla a las paredes,

que se golpea con las puertas,

que se cree poeta,

que maneja en contravía

para volver a casa?


Sobreviví al pronóstico.

No me daban mucho tiempo de vida.

Pero aquí estoy.

Será mejor que queme mis poemas esta noche.


Sobreviví a la planta equivocada.

Casi muero por un té

que parecía inocente.

Lo tomaba creyendo que curaba:

el paico. Diariamente.


Sobreviví a su muerte.

Mi hermana,

mi Artemisa,

murió por un trago amargo.

Una planta,

un licor,

un secreto verde

que tengo prohibido nombrar.


Sobreviví a su ausencia.

Ella se fue.

Y yo me quedé,

sobreviviendo a otros venenos.

A mi propia sustancia.

...

BOLIVIA: EL REGRESO A LA DEMOCRACIA / Darío Ruiz Gómez

 

BOLIVIA: EL REGRESO A LA DEMOCRACIA

Darío Ruiz Gómez

La energúmena mujer que con voz destemplada le gritó en la cara al joven soldado sacando la cara por la ventanilla del vehículo oficial: ”No sabes quien soy yo. Me detenés porque soy india”puso de presente la falta de decoro a que ha llegado quien por ocupar una curul de congresista se siente por encima de un joven soldado que hace un retén  necesario en una región donde el terrorismo cobra semanalmente la vida de tres o cuatro soldados o policías, muchachos de claro origen popular sobre cuyos asesinatos pasa impávida la llamada justicia. La Congresista llevaba un chumbe en la cabeza, un collar de supermercado, la blusa mexicana blanca con flores, el mismo uniforme folclórico inventado por el Pacto Histórico y el CRIC para fungir como un Partido indigenista - nada que nos sirva para descubrir a cual etnia  representa la Congresista vestida con ese  atuendo exigido por sus jefes  para encubrir un sainete política que continúa  llevando al deterioro cultural a comunidades enteras sometidas  para la guerra, para cortes de carretera, marchas a Bogotá, quema de cañaduzales. Paradójicamente  los mayores  propietarios de tierras en Colombia, tierras en manos no de los indígenas pobres sino de sus jefes convertido en arrogantes terratenientes,  ignorando las historia de sus verdaderas luchas,  aquellas líderes que en su momento se levantaron contra condiciones de pobreza y de discriminación racial, aquí la imposición de una verborrea progresista ha servido para que su destrucción social, su unidad étnica desaparezcan.  Uno de los mayores atentados, al estilo Talibán, ha sido la  destrucción  de las culturas indigenas en el Vaupés, Nariño, Guanía, Cauca, el Chocó. De milagro se escapó  Chiribiquete. ¿Porqué no se han denunciado estos hechos de verdadera barbarie contra un Patrimonio de la humanidad? Al caer en manos de un modelo político totalitario las comunidades indígenas en Colombia han visto como la verdadera cultura de sus ancestros fue convertida en un indigenismo de pandereta mediante el cual sus territorialidades fueron usurpadas por el narcotráfico y los nuevos explotadores de las minas, aculturizados se convirtieron muchos de ellos en jóvenes depravados como Mayimbú, en partodias de los viejos guardianes de su heredad en las la llamada “Guardia Indígena” ¿De cuál Socialismo del Siglo XXI pueden hablar? ¿ O sea que reclamar la Democracia es ser de Derechas?

 

Recordar la payasada en que los sacerdotes en el lago Titicaca ungieron a Evo Morales como  Manco Capac sobre la Pacha Mama es necesario hacerlo en estos momentos en que esa farsa que durante veinte años mantuvo en la miseria a las comunidades indígenas de Bolivia y las manipuló a su antojo en marchas violentas como en el intento de derrocar a la Presidenta Dina Boluarte, ha terminado, al renacer en la conciencia de los explotados el principio con que Bolivia desde su Independencia se dimensionó como una República y no como una dictadura étnica. Ciudadanos(as) recuerda Rousseau quiere decir que al fin todos somos iguales ante la ley, negros, blancos, indígenas y que por lo tanto el explotado que lucha por sus derechos es igualmente negro,blanco, indígena. Principios de la sociedad plural y no la dictadura de una sociedad multicultural donde el derecho y la ley fueron suplantados por la llamada justicia indígena bajo el sofisma de que cada grupo étnico debe ejercer no la justicia universal sino una justicia primitiva, un  verdadero disparate como no he dejado de señalar. Hoy en Bolivia se  comprueba que  las comunidades  indígenas no fueron liberadas  si no que por el contrario  fueron  engañadas por el llamado Socialismo de Evo y Arce como lo demuestra la pobreza en que siguen sumidos  mientras con la coca y el cobre una minoría de narcotraficantes se ha enriquecido desmedidamente.

P.D La brutalidad tal como lo he venido diciendo anteriormente es la fase que acompaña al terrorismo como actos de desesperación donde lo inhumano se manifiesta sin escrúpulo alguno. ¿ Porqué hasta ahora nunca se ha dado la lucha contra el terrorismo?

LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO / Darío Ruiz Gómez

LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO

Darío Ruiz Gómez

El asesinato de  Miguel Uribe  Turbay en sospechosas circunstancias  tal como lo demuestra el hecho de que  carecía de la seguridad necesaria lo que  facilitó que los autores del atentado no tuvieran dificultades para hacer el  recorrido de la muerte hasta el pequeño parque sincronizando cada movimiento sin imaginar que las cámaras de seguridad estaban registrando cada uno de sus movimientos.  lLa conocida estrategia de recurrir a un menor de edad para consumar el crimen ya que no puede ser condenado tal como se haría con un sicario adulto fue su error fatal como lo fue que nadie lo recogiera en su huida. Todos ellos detenidos y que ya han declarado sobre los hechos cometidos, seguramente  dominados  por la rabia que deben sentir hacia la Organización que los contrató y que a última hora les falló.  Cuando  repaso ahora los discursos, las intervenciones en el Congreso, en mesas de discusión de Miguel Uribe Turbay caigo en cuenta de lo atrevido que fue Miguel al señalar con nombre propio a los culpables  de este momento de terror que se apoderó del país y que olímpicamente pasaban a su lado por los pasillos del Congreso. Hablar con la verdad es atreverse a ser agredido cuando en una sociedad corrupta la verdad está velada por la ceguera moral, por el oportunismo de quienes para “ser objetivos en la información” le siguen concediendo  la palabra a los victimarios,a sus defensores, negándoles el derecho a ser escuchados  a los  castigados, vuelvo a repetir,por los poderes del narcotráfico  y que en medio del desacomodo moral, filisteamente pregonan que “todavía “se pueden tender puentes de diálogo”. Cuando en el Congreso Miguel Uribe salió al paso desafiante de unas señoras representantes de una brutalidad sin sanción y las increpó diciéndoles “ustedes son las causantes de la violencia, de la muerte” consideré yo mismo que si bien ese señalamiento correspondía a la verdad, era demasiado imprudente. Apreciación en la cual me equivoqué ya que lo que hace falta no es conceder tolerancia al intolerante sino desenmascarar a  quienes  buscan destruir esa democracia que Miguel reclamó para una sociedad en libertad, plural.

Al escucharlo hoy cuando lo han asesinado me doy cuenta de que lo que lo llevó a la muerte fue hablarles con la verdad la verdad a quienes siguen llenando de dolor a la sociedad colombiana, señalas a quienes siguen agrediendo la Paz. Si el llamado lenguaje político ha caído en el eufemismo para  evitar decir la verdad y caer en la cobardía al rehuir señalar a los culpables,  Miguel Uribe Turbay   mostró la falacia que se esconde bajo la consigna de  des-armar las palabras, de des-armar el lenguaje tal como si, repito, las víctimas de esta violencia fueran quienes estuvieran recurriendo al lenguaje del odio. El sofisma de que debemos superar “la violencia de la polarización” fue desmontada con la vida plena de Miguel recordando claramente  que la radical diferencia  entre el lenguaje instrumentado de la delincuencia para manipular libidinalmente a la ciudadanía incauta es lo contrario a la verdad de quien padece los rigores de los nuevos amos de la historia.  Lo que sería aceptar que son las víctimas indefensas quienes  ejercen violencia contra los poderosos de la maldad tal como lo he venido diciendo y lo cual  sí comprueba la deplorable ausencia de igualdad por parte de nuestra justicia, que lo diga la JEP. Santiago Uribe Turbay recordó esta desigualdad haciendo que los traidores a la democracia, los negociantes de la política, los sepulcros blanqueados que cínicamente estuvieron en la ceremonia de su consagración como pregunta iluminadora se vieran tan feos, tan ratoniles como la política que han representado y es la culpable de que el país sufra de una violencia más inhumana en la medida en que del uso del machete, la escopeta, la navajas hoy el exterminio se haga con armamento de ultimas generación como los drones artillados. El sacrificio de Miguel Uribe Turbay no es el de un héroe de ocasión sino tal como lo seguiremos comprobando,  la aurora de una ética y de una estética para derrotar el mal definitivamente.  Como en el verso de Dylan Thomas “la muerte no tendrá dominio


COMIENZAN A CAER LAS MÁSCARAS / Darío Ruiz Gómez

 

COMIENZAN A CAER LAS MÁSCARAS

 Darío Ruiz Gómez

Suele suceder que cuando un proyecto totalitario empieza a desmoronarse a la vez comiencen a caer las máscaras detrás de las cuales sus dirigentes pretendieron esconderse para lucrarse de un importante cargo. O simplemente por pura cobardía intelectual tal como lo hicieron los comunistas que después de la caída de estas dictaduras se escondieron detrás de un rostro de demócratas.  Con el régimen de Petro de salida ya vimos una lista de enmascarados que no se resistieron a su llamado y que sufrieron la humillación de ser despedidos de una patada. El Partido Comunista colombiano fue reconocido como un Partido democrático al aceptar la renuncia a la lucha armada. Crasa mentira ya que las FARC  continuaron su guerra despiadada contra la sociedad libre. Muchos intelectuales comunistas decidieron optar por una indefinición ideológica para no perder becas e invitaciones del gobierno norteamericano. Este juego de apariencias les sirvió además para que en las distintas mesas de Paz aparecieran como simples trabajadores de la lucha campesino-obrera. Hoy cuando el mismo Presidente insiste en que esos antiguos guerrilleros son   delincuentes al servicio de multinacionales dominadas por capos mexicanos o sorprendentemente tal como lo acaba de reconocer María José Pizarro, por narcotraficantes albaneses, las máscaras de salvadores del pueblo bajo la cual han estado actuando se les ha comenzado a venir abajo y hoy esas organizaciones están cercados por la inteligencia británica, inglesa que está ofreciendo grandes recompensas por su captura vivos o muertos tal como el mismo Márquez lo reconoce. Los culpables directos del atentado contra Miguel Uribe, lo supimos desde un comienzo, ha sido la Nueva Marquetalia de Iván Márquez el compañero de toda la vida de Iván Cepeda.

Ayer se nos dio la noticia de que  El Zarco Aldenever señalado como directo responsable de este atentado había “muerto” en una emboscada tendida por el ELN en territorio de Venezuela. La hoja de vida  deL Zarco quien aparece en una foto junto a Gutérrez Secretario General de la ONU, describe lo habitual en cada uno de estos personajes, desplazamientos, secuestros, reclutamiento de menores, el asesinato de 40 militares en el caso Miller Perdomo,etc. El simulacro de su muerte es vulgar como el comunicado de Márquez, otro fantasma, ya que el Zarco no ha muerto y quien tiene que responder por el atentado contra Miguel Uribe es Márquez. La condena al Dr Uribe estableciendo una inesperada perspectiva jurídica  y el seguro lanzamiento de la candidatura presidencial de Cepeda por parte de un Partido como el Pacto  Histórico, comienza entonces a exigirle a Cepeda algo con lo cual no contaba: que se quite la máscara de una vez ya que si no la marcha de estos incontrolados hechos de violencia terminarán por quitársela. Recurrir a idiotas útiles para que los maten- Pardo Leal-fue una estrategia terrorista que, como los autoatentados,  en un mundo supervigilado  carece ya de resultados como los obtenidos por el PCC después de su legalización en Colombia donde crearon Partidos títeres como el Polo, la Unión Patriótica, Colombia Humana o Comunes con la finalidad de infiltrarse con una mayor contundencia en instituciones y organizaciones campesinas, obreras, maestros, profesorado de clases medias fácilmente arrastables hacia el fanatismo y la anarquía. Pero esto ya no es  efectivo como lo está demostrando el enfrentamiento entre los populistas del M9) y el leninismo radical del Partido Comunista al cual desde su adolescencia ha pertenecido y cuyos intereses ha venido defendiendo con suma astucia Iván Cepeda. A Santiago Carrillo máximo dirigente  del Partido Comunista español y finalmente un demócrata convencido, lo persiguió hasta su muerte la matanza durante la Guerra Civil de más de 2.000 personas en Paracuellos por parte de las milicias comunistas con asistencia de militares rusos. La de Colombia  es también una larga historia de miles de asesinatos políticos considerados como necesarios por el Partido Comunista colombiano. Y esta es la historia de su engaño a la Democracia cuando se acogió a la Amnistía y firmó la Paz pero siguió matando inocentes, haciendo purgas. Algo que Iván Cepeda tendrá que aclararnos si quiere ser el Presidente de los colombianos.