sábado, 16 de mayo de 2026

Key Serna, la poeta del vino, Urrao / Víctor Bustamante

 

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Key Serna, la poeta del vino, Urrao

Víctor Bustamante

Key Serna lleva escribiendo hace relativamente poco y, asimismo, publicando muy poco; sin embargo, aunque su quehacer poético apenas comienza, ella ha sorprendido por la manera tan personal de escribir y de expresar su poesía. Considero que, así aún no haya publicado un libro, ya es una artista que inicia un camino, camino áspero y duro, pero que ella sorteará debido a su alegato personal, unido a su instancia creadora a prueba de retos falsos, ya que percibo en ella autenticidad, paz interior, lejos de las discordias y de las disociaciones. Sus poemas reflejan un individualismo estilístico poco común en algunos poetas noveles, cargados y sin penurias, atrapados en su afán de escribir sin lecturas previas y con los temas que más están en la atmósfera para pegarse a la sazón del ambiente y agradar; uno de ellos, el tópico más manoseado en Medellín: la violencia o la sumisión de la poesía a la necedad de abrevar en ciertos poetas de dudosa actitud.

El hecho de vivir en Urrao ha permitido que Key no haya sido contaminada por la literatura de falso folclor ni por las huestes del feminismo de clóset y, así, ella prosiga en su soledad de las montañas, en un pueblo tranquilo y bello donde puede escribir verso a verso cada vez que pedalea en su bicicleta o camina por esos surcos de las veredas y montañas que constituyen su plano personal, ese que lleva en las palmas de sus manos hacia las cascadas, agua pura que corre libre, nunca domeñada, y que se refleja en la pureza de su paisaje interior. De esa manera, con una escritura tan personal y presente, Key posee, de la manera más auténtica, la palabra para entregarle todos sus ecos, aquellos que brotan limpios de su ser interior.

Me gusta que su poesía sea confesional, ya que se expresa ella misma, sin autoconmiseración, en diversas direcciones, definiendo lo cotidiano a partir de su tersura, así como mantiene, con cierta perspicacia, presentes los temas trascendentales de esas heridas a veces escondidas: la vida, la muerte y el amor, que reaparecen en los momentos más inesperados para recordarnos que somos, no el junco impávido y pascaliano, sino el ser que se siente tocado por la existencia; aquella que la lleva a escribir poemas tan inconmensurables, en apariencia simples, cargados con la fuerza de su inobjetable sello personal.

Key reacciona ante las circunstancias de la vida, ese viaje sin ruta, pero no para arrinconarse, sino para hacerse fuerte y poetizar lo que considera esencial, aquello que la lleva a ser tan genuina. De tal manera, revela el desafío de la vida que ella escudriña sin recelos para dar su respuesta a través de su escritura misma, como la respuesta personal de ella, sí, de la poeta. Lo que enfatiza que Key pone en su escritura su relación con la vida y el paisaje. Ese paisaje que ella se apropia, camina, observa y redefine, y que le entrega su toque esencial, aquel que sale para ser visible en sus poemas.

A través de sus poemas, uno de ellos Insomnio, es posible rastrear esa relación entre su poesía y sus reflexiones personales, lo cual permite un vínculo con Henry David Henry David Thoreau cuando afirma: “Solo cuando nos perdemos… comenzamos a encontrarnos a nosotros mismos”. Y eso mismo le ocurre a Key cuando, en las noches de desvelo, apaciguada a las tres de la mañana, inmersa en esa circunstancia de ser ella misma en la soledad matizada por sus reflexiones, el pensamiento leva anclas para pensar en la vida que nos atrapa entre las paredes de la noche, negra noche, así como negra madrugada entre montañas, entre paredes y entre los ruidos que provienen desde cualquier lugar.

En medio de ese momento espeso de la vida, y a esa hora del conticinio —ese instante de la noche que ya será madrugada, donde los ruidos no se sienten porque solo claudica el yo de quienes viven en posesión de su noche interior, del ser mismo—, solo se escuchan los ruidos interiores; el más preciado: el sonido del corazón, pausado, lento, como homenaje a sí mismo, golpeando las paredes del alma como si nos recordara lo que somos: un ser en soledad que se agrupa a sí mismo en sus palabras para arder y apartarse de los ruidos confabulados, pero también de las luchas interiores, tormentas duras y pasajeras que llegan desde algún lugar de la memoria que habla, así como de los pasos que no pasan y de las palabras que nadie pronuncia. Entonces es cuando la poeta deshila su insomnio, ese puerto inaudito, lacerado por las propias palabras, por las circunstancias que tejen y tejerán la vida en cualquier túmulo y, sobre todo, en esa suma de instantes donde el ser quiere expresarse; y cómo se expresa a través de ese sentido y bello poema que es Insomnio.

Key no merodea atrapada en situaciones inherentes a su sexo ni en dilemas extravagantes y de confrontación; simplemente, a través de su hermosa poesía, emergen esas palabras tan suyas, ya sea en una visita al hospital, para darnos el asombro y la melancolía de ese lugar, o cuando sale a vender su propio vino, Toche, en bicicleta, a través de ese Urrao tan amado, tan presente, tan fuerte, tan único como ella.

 



martes, 12 de mayo de 2026

Medellín, 1948, en las postales de Tichnor Brothers / Víctor Bustamante

 

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Medellín, 1948, en las postales de Tichnor Brothers

Víctor Bustamante

Tichnor Brothers, Inc. fue una empresa estadounidense de artes gráficas e impresión con sede en Boston, Massachusetts, que operó entre 1908 y 1987. Se distinguió por ser uno de los principales productores de postales de recuerdo de ciudades estadounidenses durante el siglo XX, en particular por sus célebres postales de “letras grandes” (large-letter postcards), difundidas entre 1936 y 1952.

… En el paisaje visual de la cultura norteamericana, Tichnor ocupó una esfera singular. Sus postales —frecuentemente impresas sobre el característico papel con textura de lino— no eran simples objetos turísticos, sino pequeñas condensaciones de mundo: fragmentos urbanos convertidos en imagen portátil, memoria estandarizada y, al mismo tiempo, íntima. La textura de lino, con su reticulado suave y su aspereza elegante, no sólo aportaba una cualidad táctil distintiva, sino que confería a la imagen una cierta densidad nostálgica, como si cada postal estuviera ligeramente inclinada hacia el pasado incluso en el momento de su producción.

… Los archivos de Tichnor Bros., conservados en la Biblioteca Pública de Boston, constituyen un vasto depósito de historia visual. Allí reposan miles de imágenes que documentan no sólo la arquitectura, sino también las aspiraciones culturales de Estados Unidos. Estos se pueden consultar en plataformas como Digital Commonwealth y en otras colecciones abiertas en línea, estos materiales han adquirido una segunda vida: ya no circulan como souvenirs, sino como documentos.

… Los fundadores de la empresa fueron los hermanos Harry N. Tichnor y Louis Tichnor, hijos de inmigrantes judíos procedentes del Imperio austrohúngaro. La historia familiar, marcada por desplazamientos y adaptaciones, aparece discretamente en la propia vocación de la empresa: fijar lugares, convertirlos en imagen, darles una forma reproducible.

… La llamada “textura de lino”, tan característica de estas postales, no debe entenderse como un mero detalle técnico. Se trata de un acabado producido mediante gofrado, que imita el tejido de lino a través de un patrón de líneas cruzadas en relieve. Su función era doble: estética y funcional. Por un lado, otorgaba a la imagen una apariencia más refinada, casi textil; por otro, facilitaba el secado de las tintas en procesos de impresión masiva, acelerando la producción sin sacrificar el efecto cromático.

… En el plano técnico, Tichnor empleó procesos de impresión a color de alta intensidad, como el denominado “Lusterchrome”, junto con sistemas de impresión multicolor —habitualmente basados en el modelo CMYK ampliado— que permitían obtener tonalidades más vivas y contrastes más marcados. En el contexto de las “linen postcards”, la tinta no se limita a cubrir la superficie: se adhiere a ella, se inscribe en sus relieves, como si la imagen respirara a través de la materia misma del papel.

… Así, lo que parece un simple objeto comercial se revela como un pequeño artefacto de la memoria moderna. Las postales de Tichnor no sólo muestran ciudades: las ordenan, las estilizan, las convierten en relato visual. Y en ese gesto —entre la técnica y la nostalgia— se inscribe una forma particular de mirar el mundo, donde cada imagen es también una promesa de permanencia frente al desgaste del tiempo.

… En estas fotografías convertidas en postales es notoria una prolija visión de Medellín donde el espacio urbano aún conservaba rectitud y respeto por su estabilidad, así como cierta veneración por las edificaciones que le daban a la ciudad cierto hálito de un progreso sostenido donde era visible la interacción entre personas, y en el Centro las autoridades eran capaces de promover una autorregulación que dio sentido a mantener un paisaje urbano sostenido que valoraba no solo las calles, sino las edificaciones civiles como un reflejo de la capacidad creativa de sus arquitectos y planificadores para que esos paisajes posibles mantuvieran ese sello de ser una ciudad que poseía su admiración por esos paisajes construidos desde principios de siglo con tanto esfuerzo y prestigio. De tal manera la palabra progreso era algo que cautivaba para dar a la ciudad esa frescura que era posible advertir en estas postales que aun nos conmueven, no solo debido a la textura del proceso, a los colores precisos, sin medianía de sombras, sino por advertirnos del cambio y destrucción de una ciudad.

…  A esa ciudad tranquila con una atmósfera de un cielo siempre azul, con espacios controlados, y sin hacinamiento, no se advertía lo que vendría después: su propia destrucción ante líderes rapaces y sin cultura, culebreros, analfabetas y escaldados en su mayoría que no darían la talla, que permitieron que Medellín fuera abocada a lo que es ahora, un territorio de nadie, un caos y el desorden como signo no de su tiempo, sino de su propio descalabro metódico,  personal llevado a cabo por dirigentes obsoletos.

… Estas postales hermosas, únicas y perennes provienen de fotografías en blanco y negro realizadas por nuestros maestros fotógrafos en un año preciso, 1948.

… Entre las series producidas por Tichnor se encuentran postales de Medellín, Colombia, donde aparecen escenas urbanas en la Estación del Ferrocarril, la Plazuela San Ignacio, el Aeropuerto Las Playas. Así como edificios emblemáticos de las iglesias de la Candelaria y Metropolitana, los Palacios de la gobernación y Municipal, el Hotel Nutibara, el Club Campestre. Y algo que se advierte, la multitud muy elegante se agolpa en el Hipódromo San Fernando, en menor sentido en la Plaza de Toros y en el Jardín Botánico. La Universidad de Antioquia, la Nacional, la UPB se advierten como centros de enseñanza superior. El agua fluye y es domeñada en el Acueducto municipal, y en la Hidroeléctrica de Guadalupe. Símbolos del civismo y la cordura, luego vendría lento, preciso y mugroso la otra clase de progreso que convertiría el Centro en ruinas, y que nadie ve en Planeación, en Patrimonio, ni en ninguna dependencia de papel con funcionarios de papel y basura. 

… Estas imágenes, hoy dispersas en archivos digitales, permiten observar cómo una ciudad latinoamericana fue traducida a los códigos visuales del turismo gráfico estadounidense: ordenada, enmarcada, convertida en superficie legible y cautivadora para el circuito de visitantes posibles.

… Raúl de la Espriella fue el editor de estas postales en Colombia, era barranquillero, fue jugador del equipo de fútbol Unión Colombia, primer agente del diario El Espectador, estuvo dedicado a las artes gráficas, fundó una revista muy dedicada al carnaval, Barranquilla gráfica.

 

 

SHOW, ESPECTÁCULO, DEBATE / Darío Ruiz Gómez

 

Zdzisław Beksiński 

SHOW, ESPECTÁCULO, DEBATE

Darío Ruiz Gómez

De salida seamos explícitos: no se puede ser tan cándidos de tolerar  a quienes seguirán siendo intolerantes. Ni puedo ofrecer la otra mejilla a quienes lo que buscan es cortarnos la cabeza en nombre de un proyecto totalitarista. La democracia establece un código de conducta en el cual la defensa de sus conquistas históricas reclama de nosotros una absoluta responsabilidad ante lo que los enemigos de la libertad fraguan beneficiándose de la boba idea de” respeto a la opinión ajena”.  Los enemigos de la libertad en Colombia seguirán siendo quienes continúan empeñados en imponer mediante la violencia un sistema totalitario que comenzaría por imponer una verdad única y condenar como disidencias a quienes se oponen a su dogmatismo. Iván Cepeda es el representante de una propuesta totalitaria, con una militancia personal que no puede negar ni mucho menos eludir ya que ha sido pública dando continuidad al estalinismo de su padre Manuel Cepededa a través del Partido Comunista. ¿Puede algún politólogo desmentir lo que estoy diciendo? En nuestro rígido estalinismo nunca se pudo aceptar una crisis como las que los Partidos Comunistas tuvieron en el mundo ya que todo intento de disensión con el Comité Central fue de inmediato reprimida con purgas fulminantes. O sea para no caer en eufemismos con la eliminación física de los disidentes. Ya desde el Gobierno de Eduardo Santos el Partido Comunista fue legalizado y la aparición de las FARC como guerrilla se da en 1964 al mando de un tenebroso personaje, Manuel Marulanda Vélex, Alias “Tiro Fijo”, etc. La abundante bibliografía sobre la historia del terrorismo comunista en Colombia remite a la ideología  de la cual es heredero Iván Cepeda y  por lo tanto a las estratagemas que en la lucha armada  lo han implicado en especial en la violencia que viene asolando al país desde el gobierno de Petro. La campaña del PCC se basa en crear equívocos sobre si Cepeda es o no comunista, en ocultar su incapacidad oratoria. Por esto es pertinente referirse a  la ingenua campaña electoral Abelardo de la Espriella y de Paloma Valencia que a mi parecer están cayendo  en el error de montar  shows  electoreros, espectáculos, olvidando que Cepeda no es solamente un candidato a derrotar en unas elecciones si no el peligro mayor de la democracia y de la civilización.

La habilidad de los estrategas del PCC ha consistido en degradar el Estado de Derecho y la justicia negando  el delito tal como lo han estado haciendo la Fiscalía y la Procuraduría, acostumbrándonos a callar ante el desfalco, la corrupción. Un debate se da entre opiniones contrarias, disensiones enriquecedoras pero no se da con quien de antemano parte de la negación del diálogo, de quien astutamente  se beneficia de un Estado parlamentario para imponer bajo cuerda  la intolerancia de sus minorías. Paloma Valencia pareció en su discusión con Iván Cepeda que le interesaban más los votos que condenar la crueldad a que son sometidos los habitantes de los territorios en manos de los conmilitones de Cepeda, que los 120.000 desplazados del Catatumbo o Briceño. ¿No constituye una demostración de totalitarismo las condiciones establecidas por Cepeda y el PCC para un supuesto debate? Recordemos la trampa en que se convirtieron las Conversaciones de Paz en la Habana, la trampa contra la verdad  y contra las víctimas que han sido los llamados Comisionados   de Paz  para que los victimarios sean convertidos en víctimas. La única respuesta válida frente a la inclemente violencia que estos grupos armados han desatado contra el pueblo colombiano es la denuncia directa de sus tropelías ante las organizaciones de justicia internacionales, por el reclutamiento de niños, el narcotráfico, todo el espanto que vive una sociedad ofendida y mantenida su tragedia en la desinformación mientras el país político se distrae con  la pachanga electorera.  

 

COLABORADORES Y COLABORACIONISTAS / Darío Ruiz Gómez

 

Zdzisław Beksiński 



COLABORADORES Y COLABORACIONISTAS

 Darío Ruiz Gómez

Después de la liberación de París en medio del frenético entusiasmo del pueblo que celebraba su libertad, de inmediato comenzó el gobierno del General de Gaulle héroe incuestionable de la resistencia frente al ejército invasor alemán a encarcelar y luego a someter a juicios al General Petain condenado a muerte y finalmente a cadena perpetua por los delitos de colaboracionismo con los nazis y de alta traición a la patria.  Van apareciendo entonces políticos, militares, fanáticos colaboracionistas que fueron partícipes de crímenes de represión contra la población, contra la resistencia que escribió páginas de un imborrable heroísmo. La foto de Cartier Bresson muestra a una mujer a quien la multitud enfurecida le ha rapado la cabeza y la amenaza lanzándole toda clase de improperios mostrándola como colaboracionista. Pero lo que quiero es hacer hincapié en el significado moral de lo que políticamente significa este calificativo en situaciones semejantes y sus connotaciones frente a lo que igualmente implica este calificativo cuando cae una dictadura y los tribunales de la democracia  tienen la tarea de sindicar debidamente a quienes solapada o abiertamente fueron colaboradores de una tiranía. Grandes empresarios, contrabandistas al más alto nivel, se enriquecieron aún más mediante su colaboración con los nazis.  Hablo entonces del fanático antisemita, del oportunista que aspiraba a ser una figura reconocida públicamente, hablo de ese despreciable  abyecto colaboracionista tal como a partir de un régimen tan criminal como el de Maduro, para referirme al presente, no podrá ocultar que fue colaborador y cómplice de la tarea de exterminio de la oposición.

Recuerdo al kirchnerista director de la Feria del Libro de Buenos Aires que pretendió prohibir la presencia de Vargas Llosa. Y quiero recordar a los intelectuales mexicanos defensores de la #dictadura perfecta” que hoy persiguen a los intelectuales que defienden la necesidad de mantener una cultura plural. El Petrismo fue un proyecto de República Popular Bolivariana que desde su comienzo a nadie engañó y que por lo tanto al ver en su Gabinete Ministerial a santistas declarados como Ocampo o Gaviria lo que llegué a pensar de una manera indulgente era que , Santos quería infiltrarse en esta banda de desarrapados del M19 para  retomar los principios republicanos que había traicionado.  A Brasillach gran escritor de Derecha, lo fusilaron de inmediato por colaboracionista, otros intelectuales fueron encarcelados, Drieu la Rochelle se suicidó y Celine se refugió en Dinamarca. En su magistral  “París siguió de fiesta” Alan Riding nos describe como  la llamada izquierda divina, Sartre, Beauvoir, y los escritores comunistas convivieron plácidamente con los invasores nazis. El petrismo parodia de populismo y de estalinismo del PCC en el cual milita Clara López, trató de imponer su modelo político pero también un prototipo de funcionario y de intelectual que  estuviera sumisamente a su servicio para ocultar la barbarie de las Disidencias, del ELN y la Nueva Marquetalia. El más que patético caso de Tarek William Saab despiadado Fiscal de Maduro que envió a las mazmorras y a la muerte a tantos opositores y que hoy trata de mostrarse como un dulce poeta, ilustra  el caso en Colombia de muchos de estos intelectuales que han callado ante la barbarie y ahora tratan de mostrarse como demócratas.

Colaboracionistas han sido los conservadores y liberales que se sumaron al petrismo  olvidando sus principios religiosos y democráticos, cómplices de la hecatombe social y económica que nos tiene con un pie en el abismo. ¿Ha sido la Justicia colombiana colaboracionista con un régimen de terror? ¿ Lo es la llamada Iglesia de Puebla? P.D. Pidamos todos la libertad para el pueblo chocoano.

sábado, 2 de mayo de 2026

LA PAZ URBANA / Juan Fernando Uribe Duque

Zdzisław Beksiński
 

 LA PAZ URBANA

 Juan Fernando Uribe Duque

 

En un país como el nuestro donde el desarrollo se da a los totazos, en donde aún la educación es precaria, en donde la cultura que impuso el narcotráfico determina más del cuarenta por ciento de la economía, y donde en las barriadas populares la cotidianidad de la tienda, de la toma del bus o el simple hecho de caminar y conversar en la calle son vigilados y definidos por el accionar de las grupos delincuenciales, se hace necesario establecer un diálogo real y constructivo con estos cabecillas para permitir que sus habitantes puedan circular en paz y las bondades del Estado lleguen con efectividad hasta la última esquina.

No aceptar como real y doloroso este fenómeno es pecar de ignorantes y faltos de una política integracionista que lea y viva la realidad de los menos favorecidos y por lo tanto más vulnerables de la sociedad. Llevar una simple guerra sólo genera más conflicto, muerte, desarraigo y destrucción del tejido social.

Los ejemplos son evidentes: en los Estados Unidos se pretendió reprimir la mafia en la época de la llamada “prohibición” y sólo se logró fortalecer su poder acrecentando el terrorismo y la corrupción hasta lograr pactar con el poder emergente y reglamentar tanto la producción de licor como las actividades anexas: juego, prostitución y contrabando. Aún hoy los diferentes clanes mafiosos siguen reinando en las calles, asociados, quiérase o no, con las autoridades. Incluso en nuestra ciudad, cuna del narcotráfico, se ha hecho en secreto, en las distintas administraciones. No de otra manera se entienden los periodos de paz en la administración de Fajardo y otros. De otra forma nunca hubiéramos dejado de ser la ciudad más peligrosa del mundo, para convertirnos en el paraíso del turismo sexual y fiesta que ahora nos caracteriza.

Establecer un diálogo casi en términos políticos es un triste y obligatorio deber para dar salida al  laberinto de la violencia impuestos por los dinerales producto del microtráfico y el delito. Los miles de jóvenes que nacieron en los tiempos del desplazamiento campesino se vieron avocados a servir a los poderosos bandidos del barrio, incluso muchas veces recibiendo honorarios y prebendas mejores que las pretendidas en el escaso mercado laboral.

Los programas de redención juvenil ofrecidos por el gobierno han pretendido ofrecerles a estos muchachos un mundo de educación y progreso, además del fortalecimiento y el rescate de la familia con la posibilidad de una vida mejor lejos de las sangrientas bondades que les ofrece el mundo del crimen

Los jefes de los llamados “Combos” delincuenciales que dejarán las cárceles, muchos por cumplimiento de condenas y otros por negociaciones con el gobierno con base a políticas de sometimiento y cesación de la actividad delincuencial, han entendido la gran pérdida de tranquilidad y vidas que representa el seguir en guerra entre sí y el Estado. Además es práctico desde el punto de vista político toda vez que el devenir de sus barrios depende de su accionar: el comercio, por ejemplo,  ya que después de la etapa extorsiva muchos han abierto negocios como supermercados, depósitos de materiales para construcción, restaurantes, sitios de diversión, incluso guarderías y centros médicos.

También estos cabecillas se han cansado de vivir proscritos y acosados y han hecho ver en múltiples encuentros y entrevistas que no son los incultos y ordinarios hampones de otros tiempos. Son de buena presencia, hablan bien y son educados. Es la realidad y hay que aceptar como hemos aceptado que el narcotráfico creció y se quedó entre nosotros con mil caras, incluso disfrazado de líderes bondadosos y queridos, de militares y policías, también en todas las familias siempre hubo alguien relacionado con  estos “deslices”.

Sólo reprimiendo o negando las relaciones con estos poderes haremos que se fortalezcan. Debemos parar y pactar mientras educamos y hacemos reformas sociales y redimimos a un pueblo clásicamente explotado y condenado a la pobreza.

Por último: no por ver series de mafiosos o delincuentes, nos convertiremos en ellos. La educación, las oportunidades laborales bien remuneradas y la sensatez, se imponen.


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POEMA

Apenas construyes tu cruz para seguir recorriendo las calles, soportando uno a uno los latigazos de una tarde somnolienta envuelta en la queja y el grito. Caminas anónimo sin advertir el cortejo de las almas en pena de tus amigos del silencio, de las mujeres que te amaron y ahora te observan desde un rincón de las sombras. Saca las flores de tu jardín, desempolva los viejos arcanos y lee ante las paredes el viejo secreto, ese que de niño la maestra te susurraba al oído mientras te adormecias pensando en el chupete: Ama y se feliz!

NI HISTORIA NI JUSTICIA / Darío Ruiz Gómez

 

Zdzisław Beksiński

NI HISTORIA NI JUSTICIA

 

Darío Ruiz Gómez

 

A propósito de los Juicios de Nuremberg  por sus crímenes de guerra a los Jerarcas Nazis la Justicia tuvo como punto de partida el asesinato de seis millones de judíos, católicos, gitanos, el Holocausto como imagen de la brutalidad de una estructura de poder encaminada a la extinción de quienes se consideraban como una raza inferior. Pero la ejemplar condena a la horca de estos jerarcas representantes del mal se extendió en el riguroso veredicto a la condena de Magistrados, jueces, al aparato de la justicia alemana que cerró los ojos ante este holocausto y por lo tanto fue cómplice del nazismo. Cuando en Anorí es detenida la caravana de Calarcá que venía en camionetas custodiadas por la UNP de inmediato Otty Patiño y el Presidente dan la orden de dejarlos en libertad ya que están en “una mesa de conversaciones de Paz”. Esta misma orden la da la Fiscal General quien semanas después se toma sorpresivamente unas vacaciones y desaparece. Suponemos que por exceso de trabajo es decir “por fatiga mental”. Documentos de los computadores de Calarcá a pesar de que demuestran que no dejará de matar, es confiscada y Calarcá sigue asesinando policías, soldados, familias, reclutando niños. A ningún juez o Magistrado, a ningún alto o bajo empresario, a ningún periodista parecen importarle estas demostraciones semanales de pura barbarie donde indígenas y campesinos se convierten en  la “raza inferior”. La vida cotidiana del país continúa, los poetas de la Paz siguen cantando a los verdugos. Ahora la señora Fiscal viene a decirle al país que esos  macabros documentos donde Calarcá de propia voz da la orden de matar a un miliciano “porque está hablando mal de mi” es considerado como un material valioso que además demuestra la infiltración de Calarcá en nuestras Fuerzas Armadas ¿Cuántos, repito, policías y soldados han sido asesinados durante las vacaciones de la señora Fiscal, cuántos niños reclutados, cuánta población desplazada?

 

En una sociedad que ha optado por dejar que las decisiones fundamentales sobre la justicia las tomen los políticos, la justicia termina por convertirse en la sepultura de la conciencia individual donde reside la opción de hacernos libres. Lo que ha hecho la Fiscal no responde a una determinación sobre algo muy grave si no al oportunismo de quienes hundieron este país y ante la inminencia de un juicio internacional  inevitable intenten lavarse las manos aun cuando no lo logren pues nadie puede detener  una conducta ya descontrolada. Kafka describe este oscuro poder que se sitúa en lo indefinido o sea en lo imposible de reducir al lenguaje jurídico, a una norma de la ley. ¿No sentimos que talvez forajidos como Iván Mordisco o Calarcá no existen y sean personajes creados por los influencer  excediendo la línea de la ética? El exceso de información como la información manipulada tienen un mismo efecto, el hacer irreal el mundo, el hacer fantasmagórica la geografía, el desacreditar los hechos convirtiéndolos en rumores. ¿Cómo se está haciendo el control de los territorios cuando estos se determinan por la presencia del oro? Todo control supone desplazamientos de la población nativa para ser ocupada por una población nacida de las tecnologías  para explotar las minas, para producir carne industrialmente. ¿Hay todavía algún ingenuo que piense que los vastos territorios de la Minga serán destinados a las prácticas ancestrales? Los conceptos de historia y de justicia se han vuelto obsoletos bajo estas estrategias mientras los Partido tradicionales siguen creyendo que la democracia es un juego de electoreros.    

 

BAJO UN MISMO IDIOMA / Alba Luz Cano Zapata

 

Alba Luz Cano Zapata

BAJO UN MISMO IDIOMA

Alba Luz Cano Zapata

Las palabras no gritan, mas hienden el aire, 

temblor que rasga el tímpano del alma, 

sin boca que las lance ni pecho que las sople, 

y nombran, sin embargo, la llaga que calla.

 

No se mueven, mas cruzan siglos quietas, 

fósil de aliento que migra de voz en voz, 

trazo inmóvil que tiende puente al tiempo, 

y en su piedra late un viejo corazón.

 

No hablan, mas alzan templos de sentido, 

cal de sílabas que sostiene lo invisible,  

narran la caída sin soltar un ruido, 

y en su mutismo dictan crónica del mundo.

 

No padecen, mas cargan todo duelo, 

urna sin llanto que guarda sal antigua, 

frías ante el filo que ellas mismas forjan, 

y en su quietud condenan o liberan.

 

Quien mucho lee, mucho anda por dentro, 

mira con ojos que no piden párpado, 

sabe porque el verbo le da sus caminos, 

y el saber se vuelve patria sin lindero.

 

Las palabras no sangran, mas abren cauces, 

corte preciso en la carne del pensar, 

por eso Cervantes las vio senda y espejo: 

se anda en ellas, se es en ellas,  se duele.

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Propiedad creativa

Magíster Alba Luz Cano Zapata

Seudónimo Antel tejedora de palabras

23/04/2026, Medellín Colombia