domingo, 12 de septiembre de 2021

LA LUCHA POR EL LENGUAJE / Darío Ruiz Gómez

 


LA LUCHA POR EL LENGUAJE

Darío Ruiz Gómez

Sabe Stalin cuando todo el poder es suyo que lo decisivo es la tarea de crear un lenguaje acorde con su proyecto totalitario  que sea  capaz de borrar  la presencia  de la odiada  “cultura burguesa” – permítanme que insista en ello porque es lo que nos está sucediendo-  instrumentando  brutalmente un lenguaje burocrático  en el cual no existe el recuerdo y mucho menos la duda porque sencillamente ya no hay individuos sino camaradas felices y  por lo tanto la Filosofía  que es duda, desgarramiento  está proscrita y la neolengua debe limitarse a perseguir a quienes  prefieren la vida a  las falsas utopías . A Thzdánov,un rígido funcionario, le corresponde entonces crear una Academia de Escritores que deben seguir al pié de la letra estas instrucciones: en una sociedad colectiva ha desaparecido el individuo, el amor individual se condena, no puede existir la pesquisa policíaca porque en la “diáfana sociedad colectiva” solo debe darse el buen humor de las camaradas arando la tierra o entonando cantos revolucionarios en las grandes fábricas. Por lo tanto escritores como Dostoievsky que analizan el dolor humano, los infiernos del remordimiento, deben ser borrados, eliminados de las Bibliotecas, de la memoria de las juventudes. Naturalmente los escritores que Zhdánov recluta para sus Academias  eran  escritorzuelos  con todo el resentimiento de quiénes  saben que no son nada literariamente. En Colombia la tarea de socavar el lenguaje  sigue encontrando  en las redes sociales el medio más eficaz  para  que los enemigos de la Democracia lleven  a cabo su tarea  destructora  “descolonizando” la lengua de la pluralidad y de la vivencia de las tradiciones para sustituirla por los estereotipos “revolucionarios”, por las estrategias de la ignorancia para someter a niños y adolescentes. Estos grandes lavados de cerebro  dejan unas dañinas secuelas. La provinciana pataleta de algunos escritores de izquierda por no haber sido invitados a Madrid muestra que si algo no les interesa es la literatura.

Nada mejor entonces que los medios de comunicación – de los cuales es imposible esperar una visión crítica de los hechos- para continuar con la degradación del lenguaje y la instauración de la falsedad y la calumnia. La noticia de que la Real Academia Española de la Lengua ya aceptó la palabra “abudinar” como significado de estafa pareció ser corroborada por un supuesto informe de la RAE que dijo haber recibido “suficiente información”  pero que aún no se había  pronunciado al  respecto lo cual  ha puesto al descubierto  el montaje de  una flagrante  mentira  que se constituye en un verdadero linchamiento mediático donde lo que sí se ha quedado en claro  es que la línea más radical de la llamada “Oposición” está dispuesta  a recurrir a lo peor con la sorpresiva colaboración de los nuevos “contestatarios liberales”  que cayeron  en la trampa tendida por esa Oposición al no  darse cuenta de que lo que buscan éstos es  quebrantar la democracia haciéndolos creer que el único enemigo  a combatir  es  el Presidente Duque. Y esto es lo peor: carecer de la  honradez  necesaria  para darse cuenta de  que  linchar a la Ministra sin oír antes sus descargos, sin haber sido condenada o  absuelta  por la Fiscalía o la Procuraduría  es lo que buscaba el fundamentalismo criollo,  a  través -¿Qué tal León Fredy Muñoz convertido en paradigma de la Ética?-  del montaje de una plataforma para desinformar  a la opinión pública. La gran tragedia de Francia, de Alemania, recordemos, partió de la traición de los llamados  Partidos  políticos que  entregados a vanas disputas  electoreras, se olvidaron de su tarea de defensa de las instituciones   y cuando quisieron reaccionar ya el totalitarismo había  destruido la democracia. 

P.D   A través de la T.V. asisto a Mociones de Censura  en El Congreso de los Diputados de España  que se constituyen en verdaderos debates de ideas. Cualquier  tipo de linchamiento  es una afrenta a la Democracia y al deber ético de una verdadera información mediática.

 

         

¿VOLVER AL JARDÍN DE EPICURO? / Antonio Arenas

 


¿VOLVER AL JARDÍN DE EPICURO?

Antonio Arenas 

“Apártate de la vista de los demás”

1. EL LUGAR LOCAL

Esta historia nos habla de un hombre-sabio que vivió hasta los setenta y dos años de edad. El hombre a sus  treinta y cinco años compró un terreno por ochenta minas, construyó una casa y luego un jardín y allí fijo su residencia. El jardín era lo más parecido a un huerto donde crecían todo tipo de legumbres y hortalizas: Rábanos, habas, remolachas, lechugas, cilantro, cebollas, pepinos, berros, apio, albahaca, perejil, lentejas, etc. La casa y el jardín se situaron de tal forma que estuvieran separadas. En el huerto se producían alimentos y en la casa se leía, se escribía, enseñaba y se practicaba: “el buen humor, la sana alegría y una pasión ciega por la felicidad del hombre”. La existencia era sencilla, sin lujos y alejada de toda participación política de la ciudad. Las personas que acudían al jardín eran porque querían aprender algo, mitigar los miedos y las enfermedades. Eran tiempos de guerras, mentiras, miedos y enfermedades. Después de escuchar al hombre-sabio que se había convertido en un maestro aquellos que se acercaban comprendían que todo conocimiento conduce a la felicidad y que hay que dedicar todo esfuerzo para alcanzarla. La felicidad es el bien máximo y está ligada a la amistad y la vida. Debemos anteponer la amistad por encima de la justicia, porque cuando los hombres son amigos no hay necesidad de justicia. De todas las cosas buenas que la filosofía proporciona la principal es el don de la amistad. “Un amigo es aquel con quien se puede estar y también aquel con quien se puede contar y al que puede evocarse”. Por lo tanto, la filosofía es una actividad que con la razón y con el diálogo consigue una vida feliz. La casa y el jardín eran un lugar sereno  alejado de la urbe. Los que iban allí lograban aprender una terapéutica espiritual, una actividad práctica para el cuidado del alma y del cuerpo. Una actividad que con palabras y razonamientos proporcionaba el camino para una vida feliz. Superficial es la palabra del sabio que no sabe aliviar al hombre que sufre. El jardín fue un lugar de reposo para la búsqueda de la felicidad terrenal y el gozo. El maestro escribió en esta casa más de 300 libros. Unos libros nos alejaban del miedo a la muerte, otros del temor a los dioses y otros de la inquietud por el destino. Otros libros de que en el Universo solo hay dos elementos, Átomos y vacío, pudiendo pensarse que todo es materia y vacío. Otros libros enseñaban una vida reposada y le daban a la acción intelectual un valor enorme. La filosofía allí era una especie de medicina, una terapéutica que reconocía a  la experiencia vital frente a las perturbaciones y males en cualquier tiempo.

El filósofo busca la imperturbabilidad o la ataraxia, y frente al poder, la servidumbre y la bajeza se enseñaba la capacidad de gobernarse a sí mismo. En otras palabras: el mejor fruto de la autarquía es la libertad. Los discípulos del maestro aprendían esto y aquello y se les permitía leer los libros o consultarlos según sus dudas. En otras palabras el jardín se había convertido en “una comunidad filosófica” donde un grupo de personas y el maestro retiradas en un círculo privado tenían sus propias reglas  éticas y su concepción del mundo. El jardín era un centro de saber, placer y gozo. El maestro repetía: “Nadie por ser joven dude de filosofar ni por ser viejo de filosofar se hastié. Pues nadie es joven o viejo para la salud del alma”. De todas las cosas el principio fundamental y el mayor bien es la prudencia. La prudencia es más apreciable que la sabiduría, de ella nacen las demás virtudes, porque nos enseña que no es posible vivir sensata, honestamente y justamente, ni vivir sensata y honestamente y justamente sin vivir feliz.  Optar por la vida tranquila, simple, sencilla y no alejada de la filosofía. Seamos responsables de nuestros actos y amos de nuestra vida. “Es preciso reír y, al mismo tiempo filosofar, cuidar de los asuntos domésticos y mantener las demás relaciones habituales, sin dejar de proclamar las máximas de la recta filosofía”. Un jardín, un pequeño huerto en un lugar sosegado entre la naturaleza donde mujeres y hombres viven en “comunidad” practicando un saber que se convierte en una guía para una vida feliz.  A la entrada del jardín podríamos encontrarnos con el siguiente precepto: “Aquí te encontrarás a gusto, huésped, aquí el placer es el bien supremo”.  Y frente los deseos  y la salud se decía en el jardín: “Y hay que calcular que, de los deseos, unos son naturales y otros vanos. Y de los naturales, unos necesarios, otros sólo naturales. Y de los necesarios, unos son necesarios para la felicidad, otros para el bienestar del cuerpo, otros para la vida misma. Una recta visión de estos deseos sabe, pues, referir a la salud del cuerpo y la imperturbabilidad del alma toda elección o rechazo, pues esta es la consumación de una vida feliz. En orden a esto, lo hacemos todo: para no sufrir y sentir temor. Apenas lo hemos conseguido toda tempestad del alma amaina no teniendo el ser vivo que encaminarse a nada como algo que le falte, ni buscar ninguna otra cosa con la que completar el bien del alma y del cuerpo”.

2. EL FRUTO MÁS APRECIADO EN EL JARDIN: LA AMISTAD

Con una clara distancia frente a otros filósofos, el maestro establece distancias y rompe con el poder, la sumisión y los miedos. Y plantea una realidad cercana a la vida de cada persona que habite el jardín. La amistad se convierte en el fruto más cosechado y recogido en el jardín. La amistad está incorporada al vivir placenteramente, al gozo y la búsqueda de la felicidad. Aquí amigos pudo haber dicho el maestro, te encontraras a gusto. Amigo aquí el placer es el bien supremo. La felicidad reside en en el placer.

La amistad, es el mayor bien de todos los bienes, la más importante y eficaz herramienta para lograr la felicidad. La amistad es el bien más fundamental para la vida y nadie en la tierra querrá vivir sin amigos por más riquezas que tuviera a su alcance. No hay que temer a los Dioses, no hay que temer a la muerte, se puede soportar el dolor, se debe lograr la felicidad. La ciudad es un lugar donde puede reinar un ambiente peligroso y hostil. Hombres y mujeres,  podrán cultivar la amistad y el sustento para una vida feliz. La amistad, hace que se viva en comunidad y se trabaje se ayude y se aprenda concurriendo al bien común. ¿Pero qué es un amigo? Un amigo, es aquel con quien se puede conversar, residir, con quien se puede contar y al que se puede evocar cuando está lejos. La amistad trae consigo el fruto y la semilla de la eternidad. “Un amigo es aquel a quien podemos hacer presente. Un amigo es alguien que podemos evocar al final de una vida”. La memoria nos permite guardar los recuerdos de nuestros amigos. Se es feliz cuando se recuerda las discusiones con los amigos. La felicidad, es un estar presente y sobre todo con los amigos, cuando sentimos, la amistad puede  convertirse muchas veces al alivio de nuestros dolores. El placer es el principio y  la culminación de una vida feliz. Los instantes vividos con plena intensidad, intervalos que lejos de desvanecerse podrán ser evocados y devolverle a la vida todo su valor. Una de las grandes tareas de la filosofía en el jardín, la tentativa de curar las afecciones del alma y el cuerpo  y esto se convertirá en el faro que alumbra y orienta  toda elección tanto en el caso del placer como el dolor. El maestro defiende una vida en comunidad y amistad, donde la sabiduría y los placeres son compartidos, y uno de los tantos goces es la conversación entre amigos. En el jardín se deberá buscar un estado de “imperturbabilidad anímica” llamado ataraxia: la fortaleza del cuerpo y del alma frente a la adversidad, disminución de las pasiones y los deseos para lograr  una tranquilidad interior. La filosofía deberá orientarse hacia el goce de la vida, para combatir el dolor y los miedos y la adversidad. “Ser lo más feliz posible ante cualquier circunstancia”.  La filosofía deberá servir para gozar de los placeres de la vida orientada hacia la amistad y la felicidad. El mayor de los recursos que logra gozar una persona para ser feliz es la amistad. “La voz de la carne pide no tener hambre, ni sed, ni frio; pues quien consigue esto o confié en conseguirlo puede competir en felicidad con el mismo Zeus.” Un esquema sencillo, pero que, en su simplicidad instala los principios de igualdad y solidaridad; principios a los que nadie puede renunciar o que nadie nos puede quitar en tiempos de injusticias, dolor, engaño, violencia. Hay que defender el placer por encima del dolor. Placer y dolor son los dos ciclos que atraviesan nuestro cuerpo y nos comunican  todo lo que nos conviene. Con la amistad: “Sobrevuela el mundo entero convocándonos a todos para que despertemos en la felicidad”.

Hay que desarrollar una filosofía practica del más acá. El cuerpo y nuestra circunstancia carnal son el punto de partida para la convivencia con otros cuerpos y para alcanzar la felicidad. Por eso en el jardín: “El más grande fruto de la autosuficiencia es la libertad”

3. EL PLACER

El placer y el dolor  son los dos cursos que atraviesan nuestra carne y nos avisan constantemente de los que nos conviene. “La serenidad del alma y la ausencia de dolor corpóreo son placeres catas- temáticos. La dicha y el gozo se revelan por una actividad como placeres en movimiento”. Y además, “No sé qué idea puedo hacerme del bien si suprimo los placeres del gusto, del amor, del oído y los suaves movimientos que de las formas exteriores recibe la vista”. El maestro decía: “Yo exhorto a placeres continuos y no a esas virtudes vacías y necias que conllevan inquietas esperanzas de fruto”.

antonioarebe1@icbf.gov.co

domingo, 5 de septiembre de 2021

Hallado mural de Horacio Longas, de 1955, en Manrique.

 



Horacio Longas

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Hallado mural de Horacio Longas, de 1955, en Manrique.

Víctor Bustamante

                                            Para Eduardo Carmona, que se perdió la visita

 

La ciudad, el gran Medellín, aun esconde sus secretos. De vez en cuando salen a flote en momentos inesperados este tipo de encuentros con la obra de nuestros artistas más representativos, en este caso con Horacio Longas. Una tarde me ha llamado Gloria Rondas Longas, su nieta, para darme esta noticia, pensaba que la obra del maestro había sido catalogada en su totalidad, pero no, aun la ciudad guarda sus obras. Ella tenía noticia desde hace muchos años de que el maestro Longas había vivido por Manrique, cerca de Palos Verdes, la mítica heladería con luces bajas, y música romántica para parejas ávidas de un ligue lisonjero. Además, existía la posibilidad de que en esa casa existiera un mural.

Fabio Muñoz, conocedor del mural, ha localizado a Gloria en esa libreta de direcciones de todos, como es el Facebook, y henos aquí buscando la casa donde vive Juan Pérez, su dueño. Juan, muy amable, nos ha recibido, junto a su esposa Marleny y su sobrino Edwin, para entrar y mirar el mural, todo un descubrimiento de una obra que se haya guardada en un cuarto desde 1955, fecha anotada por el mismo autor al lado derecho de este fresco del cual no sabemos su nombre, ya que al ser pintado en lo que, a lo mejor sería, su cuarto de estudio, Longas la tenía solo para mirarlo, para disfrutarlo solo o con algunos de sus amigos. Así esta obra se convirtió en testigo de su vida privada junto a sus amigos, todos hombre públicos y reconocidos, que lo acompañan desde sus trazos. Pero Longas quería que él solo disfrutara ese contenido, esa reunión secreta del cual él es uno de los partícipes.

El mural representa la cercanía de su autor con los diversos autores que aparecen en él. Al registrarlos, es decir, pintarlos a su lado, los eterniza, ya que los valora al darle la catadura moral y, así mismo, lo han acompañado con su obra, que es lo que los sitúa lejos del rebaño.

En el centro de su obra se haya sentado Miguel de Cervantes con sus manos abiertas como si relatara alguna de sus andanzas, solo que no está en algún recodo de la Mancha sino en medio de un camino cercado por el paraje en las montañas que se avizoran en el trasfondo de la pintura, donde cada uno de quienes los escucha se hayan absortos ante las disquisiciones y aventuras del caballero, que en este instante no es de la triste figura sino un ser ávido para ser escuchado, contando historias y aventuras, como lo hacen los oferentes. Él se encuentra protegido por una ruana, como sello de una manera de expresarse por estos pagos. Ante su presencia Sancho lo escucha con la cabeza semi agachada y con su sombrero y sus manos detrás, como signo de reverencia y respeto a su señor, así como lo seguirá escuchando por tantos años, en ese lapso que llaman eternidad. Longas lo ha pintado, a Cervantes o al Quijote, y situado en el centro de su obra, hacia él confluyen nuestras miradas como si también lo quisiéramos escuchar. Seguro Longas los ha ubicado lejos de la ciudad, como si se tratara de un paseo dominical, algo acostumbrado en estos tiempos, porque por la disposición y la llegada de esos personajes, no pudo haber sido un encuentro signado por el azar.

En la esquina izquierda se me antoja que el personaje más joven en esta representación es Edgar Poe Restrepo, aquel poeta lucido, inconmensurable, que escribió uno de los poemas más sentidos, y asumidos, “Segunda canción de la Soledad”.


Qué tristeza más triste, más tristísima.

Qué desolada soledad tan triste.

Qué soledad más sola, más solísima.

Qué triste soledad tan desolada,

tenía esa palabra!

Triste, sola.


Él fue apuñalado, por líos con mujeres, y aun así en el hospital siguió en su continua farra de beber, lo cual le causó la muerte a temprana edad. Luego, de sombrero alado, signo de distinción, León de Greiff con sus ojos claros de vikingo, oteantes, que no han visto el mar, sigue Tomás Carrasquilla, también de sombrero, como le gustaba asistir al Café la Bastilla, a la tertulia, con sus amigos, Horacio Longas, también con su sombrero alado, el autor, no resistió la tentación de verse al lado de los suyos, de esos amigos que han copado y estimulado su aura creadora.  Epifanio Mejía también de sombrero, es el único de los personajes que mira al espectador, quizá a través de su locura, con esos versos que cautivan, “Llevo el hierro entre las manos porque en el cuello me pesa”. Aferrado al árbol el pintor Ignacio Gómez Jaramillo sumamente serio escucha las tentaciones del orador, el mismo Cervantes, que ha olvidado que es manco y mueve los brazos. El gesto de Gómez Jaramillo es discreto y en su fisonomía da la impresión de lejanía y de ser el más silencioso de todos. A su lado Camilo Antonio Echeverri, el Tuerto, que continúa escuchando al oferente; sus manos en los bolsillos son un signo de tranquilidad. Una niña,a unica mujer, se aferra a él. Luego Ñito Restrepo con la indumentaria paisa, sombrero y ruana. No en vano es quien recuperó el carácter de las trovas, con su alegría. Cínico y radical, aquí lo vemos de perfil atento al orador, pero no de carácter político, sino de la vida que fluye en las andanzas de Cervantes que tiene, a quienes los circunda, encantados.  Detrás de Restrepo, su gran amigo, el panfletario y orador de peso que fue enviado al exilio, el Indio Uribe, luego sigue Sancho y, entre dos hombres, dando la espalda de sombrero, se distingue el perfil del caricaturista Ricardo Rendón, que en su valentía y su sarcasmo y talento derrumbó la hegemonía conservadora. Luego de perfil y de barba Abel Farina, padre de Edgar Poe Restrepo, sigue concentrado en las palabras que fluyen del español. Cubierto por un azul en su espalda, ese azul al que siempre prefirió, y de perfil, Porfirio Barba Jacob sigue las sabidurías de aquel que de leer tanto se le secó el cerebro. 

Total, Horacio Longas, ante la imposibilidad de retratar juntos a sus amigos, a sus admirados artistas, prefirió, acudir a su memorabilia para reunirlos en este homenaje donde aparecen con su presencia y con su arte en un territorio donde la fotografía era imposible que los plasmara. Unos por estar lejos, otros ya muertos, pero que Horacio Longas se obstinaba en no dejarlos que se fueran a ese territorio de nadie, esa larga noche del olvido. 



El paso de las luces muertas / Ahmed Raffa




El paso de las luces muertas

 •Ahmed Raffa

 

I

 

La luz vuelve a agitarse sin que haya radiación que se trague la penumbra corriendo más allá del armario la oscuridad se refugia en el vientre de la tortuga y los gusanos desvían el pigmento de mi piel lo que significa que la latente descomposición es inevitable. Yo no fui como un pico de gallo patea el espejo del amanecer con un grano de trigo o como Sísifo, Sus manos comen la roca de la potencia, el sueño gira como la rueda cósmica mientras la lámpara está cubierta por los hilos del manto del día delirante lo protegerás del ruido de otras luces pero se dirige hacia la bocas, cargante de la claridad de la niebla.

 

II

 

Aquí estoy en las puertas de la muerte llevo los restos de cristales rotos y un cazo perforado, sacado de su costado una trova muerta ¿Por qué el universo no avanza, y escupe sobre su mito que gira? ¿O limpie el polvo ligero de la luz antes de que la noche llegue a su seco himno? ¿O Completa la tela de su manto con suturas infectadas? ¿O por qué los poemas airosos no se calman? ¿O porque van mezclados con un chirrido que empeora Y insiste en cavar la cara de la ventana? ¿No deberían tener sed las estrellas para Morir sobre la mejilla del poeta? Pero la luna permanece sólida en el zumbido de su soledad y no se escapa como estrella fugitiva.

 

III

 

La prenda gastada se humedece con la humedad de la luz abrasadora Oye, ¿la lámpara de noche tiene agua? ¿y la penumbra es un cadáver radiante? Parece que me pesa la lengua Y esa nube yacía en el vientre del río, retorciéndose ¿Murió o perdió sus alas? Sus plumas no eran aceitosas, permaneció segura en las branquias del pez. El exilio es carne muerta, como una luz ciega chillando en las calles solitarias. Pero no hay cable para sacarlo del barullo ¿Tiene ojos la luz que cae de las secuelas del último vuelo, o es una ilusión que se da vueltas cuando se vomita la ventana?

 

 

IV

 

En el oscuro atardecer con abrumador silencio Los dedos caen de la horca de la araña, canta a la cara del agua cuando aparece la corriente velas gitanas emergen del llanto de un capitán hambriento golpeó las fauces de las olas, impulsado por el lenguaje del aire. Aquí el barro del río yacía con agujeros en la barca y los dientes ocultos vacían los hilos del mar es un viaje escéptico y la lengua del remo ya no divide los rasgos del agua, columnas se pierden en un laberinto espiral.

 

V

 

La escena debe estar intacta donde te escondes en el tronco del árbol o huyes hacia el vientre de un erizo para que no te escapes de las grietas de ayer, hacia unos ojos que acechan detrás del chasquido de la lluvia Lo dejas caer en un torbellino y le arrojas con las cuerdas o sacarlo de los agujeros del poema mezclado con los insectos del verano. Es hora de que los ojos inyecten la historia con media visión mientras viene sangrienta y germinada de caminos espinosos.

 

VI

 

¿Con qué frecuencia goza el barco de la canción del pescador? El pez perdido reverbera desde la horca, tan solo las aletas estuvieran rotas, quizás la escapada se está extendiendo fuera de la mazmorra No sea que el pez se ponga rígido en el aislamiento de un poeta loco. ¡Oh, Addison! ¿Cuántas veces se apaga la lámpara? La oscuridad es más fuerte Incluso si tus flechas se hundieron y los balancines sonaron, estoy entre las mil formas Las que no lograron extinguir la penumbra.

 

VII

 

Cocinaré mi cráneo y golpearé mi mano con las ruedas de los días y Plantaré una piedra en lugar de mi corazón! ¿Se despertará una estatua de mi llanto? La vida emerge de un cráter estrecho y el aire corre cuando mis velas tocan la melodía del viaje, el poema se escapa y la nube se marchita como si no hubiera nada en mi cerebro más que una molleja de un búho.

 

Traducción : Abdul Hadi Sadoun 


SOBRE LA IMPUNIDAD MORAL / Darío Ruiz Gómez

 


SOBRE LA IMPUNIDAD MORAL

Darío Ruiz Gómez

Si algo define el rechazo que se está dando hacia la clase política hoy en muchos países y por supuesto en Colombia es el cuestionamiento que la ciudadanía  hace al concepto  de  representatividad;  reacción que puede comprobarse  en la altísima abstención electoral en Estados Unidos  donde ha  alcanzado  el 55% y en Colombia donde estas cifras han sido más altas. Un ejemplo: el debate sobre la representatividad de las llamadas minorías étnicas, sexuales, religiosas que  en lugar de debatirse  con la necesaria  participación de la opinión pública  por el contrario y mediante componendas fue impuesta  de manera unilateral,  buscando objetivos claramente electorales, esto,  cuando los llamados Partidos tradicionales han demostrado ser  estructuras de poder burocratizadas,  sin contenido alguno democrático, con  dirigentes   inamovibles que solamente están interesados en ganar unas elecciones y no en resolver los  graves problemas de salud, educación, seguridad, de impedir que la Justicia se desnaturalice al enfrentar a los verdaderos autores de la violencia, y , sobre todo de proponerle a los colombianos  un proyecto necesario  de país: ¿Qué es hoy Colombia y qué somos los colombianos?  Pregunta que en  medio del  descrédito de la política  se formularon  los grandes pensadores en 1898 respecto a una España invertebrada, España como problema, tal como lo propone Ortega y Gasset,  y que de salida los lleva  a la tarea primera  de adentrarse en el hondo tesoro de los pueblos ignorados, de las culturas vejadas, de culturas orales que resistieron la mediocridad impuesta por la politiquería, por el caciquismo,  Unamuno, Ortega, Manuel de Falla, Antonio Machado, Azaña recuperaron  el rostro fresco de una tradición popular que se necesitaba para emprender una renovación de la cultura política en España. Un país es un destino, pero para otros, tal como lo seguimos viendo a través de las bancadas de la “Oposición”,  parece ser la tarea permanente de desintegrar  nuestra  sociedad  para  imponer  una sociedad de esclavos políticos y para que reine la impunidad. La voluntad de llegar a reconocerse en  un país real a partir de la diversidad de sus regiones, de sus etnias,  fue igualmente  la  vocación  de nuestro Humanismo del siglo XIX y está presente en  los  fundamentos jurídicos de  nuestra República al cual  debemos la existencia de una vigorosa tradición civilista  negada empecinadamente por los defensores de la “cultura  científica y de masas” La Pandemia al recluirnos, repito,  nos ha permitido ver bajo una nueva perspectiva,  el abismo profundo que  continúa separando  al llamado país político del país nacional. La diferencia que se ha establecido entre el llamado “país nacional bogotano” y el país  real, ya que desde Santos ese país nacional bogotano nunca había sido  tan absorbente, nunca llegó tan lejos en volver  espectral al país de las regiones, del pluralismo cultural. ¿A quién representa entonces esa suma desconsiderada de falsos representantes ante las Cámaras y el Congreso;  al Centro o a las periferias? ¿A quién pueden representar los Verdes o los Comunes, el Polo?

Colombia como problema que exige respuestas ha sido a lo largo de nuestra historia un reto moral que desde los grandes pensadores liberales y  conservadores ha permanecido abierto para quienes lo han sentido personalmente como un dolor que no cesa en su búsqueda  de contar con una nación y una patria: Caro, Uribe Uribe, Súarez hasta la Generación de 1939, los Zalamea, Silvio Villegas, Alzate Avendaño, Gabriel Turbay, Lleras Camargo, Armando Solano, Silvio Villegas, López de Mesa, Fernando González, Baldomero Sanín, Germán Arciniegas, Caballero Calderón  y después  Hernando Téllez, Morales Benítez, y un pensador universal, Gómez Dávila, etc. Proyectar, como recuerda Goethe, desde la perspectiva de lo universal  la importancia de la aldea  planetaria. Este es el reto de quiénes creen y aspiran a la democracia para  convertir la nación en un diario plebiscito tal como lo pedía Renan.    

jueves, 2 de septiembre de 2021

TÓPICOS, CLICHÉS POLÍTICOS; ÉTNICOS, DE GÉNERO, ETC / Darío Ruiz Gómez

 


TÓPICOS,  CLICHÉS POLÍTICOS; ÉTNICOS, DE GÉNERO, ETC

Darío Ruiz Gómez

“¿Qué   piensa usted de la difícil situación del país?  La respuesta fue desafiante “Pueblo unido jamás será vencido” ¿No podría ser más explícito(a) al respecto? “No, pueblo unido jamás será vencido” Y pasaron los años mientras en los claustros universitarios esta consigna iba, como las falas monedas pasando de mano en mano hasta quedar convertida en frase tópica al uso de grupos de primíparos, de desacreditados sindicatos, de ardorosas agrupaciones de los más diversos oficios que al pronunciarlas levantando el brazo con el puño en alto creían sentirse en una barricada.  Un precario deseo confundido con la realidad.  Al día de hoy esos revolucionarios de cafetería universitaria –admirablemente descritos en su farsa por Víctor Bustamante y Juan Diego Mejía- convertidos en viejos(as) aburridos(as), repiten los mismos clichés y se ilusionan de seguir siendo los audaces(as) cuadros de mando de una revolución que   solamente en sus cerebros inflamados “no deja de avanzar” Ya sabemos que otro es el negocio de la guerra. Sin embargo ¿Siguen considerando que el terrorismo está justificado? ¿Por qué entonces no lo han condenado? Esta crisis de lenguaje para enfrentar lo que supone el derrumbe de su ideología los tiene desconcertados, aburridos. Permítanme por lo tanto insistir en la sentencia de Ortega y Gasset sobre las Generaciones que llegan a traicionar sus ideales y  terminan  convertidos en “juguetes rotos”.  Ya que, agrego yo, carecieron del valor moral para aceptar en el momento indicado la falacia de esas consignas que continuaron defendiendo a sabiendas de que  ya estaban muertas.  Quienes sí lo hicieron – los estigmatizados, los considerados como reaccionarios por denunciar  a la burocracia comunista-  engrandecieron la noción de independencia intelectual.  Imaginemos por unos segundos la tristeza que acompañó a Camilo Torres cuando arrastrándose ya hacia la muerte descubrió  que sus falsos camaradas  eran quienes lo habían engañado.

 Hay  hombres y mujeres  que  en el momento de enfrentar las complejidades de la vida y de  la realidad del mundo  se colocan un “ techo” mental  para dispensarse  de pensar por    mismos  eludiendo  toda responsabilidad moral, el hecho de  que el destino de un país  nos exige compromisos ineludibles, permitiendo  entonces que por ellos  estas decisiones  las tome el Partido, la Organización, convirtiéndose  así en  una nueva Generación de  fanáticos robots  que  son movilizados  a su antojo por  las redes sociales. Con el agravante de que  estereotipos, clichés políticos, machacan el cerebro, lo congelan impidiendo  que surja  la necesaria  autocrítica  acerca de lo que ha supuesto en Colombia  - no dejen de repetirlo en voz alta- el asesinato de 200.00 personas bajo el modelo  de la revolución de Octubre, un modelo que desde 1940 ya había demostrado su traición a los ideales del pueblo.  ¿Por qué entonces los estereotipos, los clichés en las marchas del   nuevo Paro? Porque los zombis movilizados a distancia sólo tienen como neo lengua este tartamudeo.  Es aquí donde no podemos permitirnos ninguna debilidad a la hora de hacer el juicio sobre el   significado de estos atropellos  a nuestra tradición y que irán  cambiando de estrategia. En “1984” Orwell  quien había sido un militante comunista durante la Guerra Civil española se da cuenta de la mentira de esta utopía pero  como recuerda Fernando Amador-Savater  no reduce  su magistral obra de ficción a la  condena  de una sociedad  totalitaria “sino que nos habla del sentido de la common decency  y del sentido del pasado como infraestructura moral para hacer frente, ayer, hoy y mañana a la voluntad de poder”  La recuperación de esa decencia  propia del ciudadano (a) común mediante la cual se ha defendido  vigorosamente un orden, una  seguridad, el legado de los padres de la civilización, se convierte  en  la defensa de esa memoria de la civilización  que hoy pretenden adulterar  los victimarios.

  

 

jueves, 26 de agosto de 2021

COMISIÓN DE LA NO VERDAD / Darío Ruiz Gómez

 


COMISIÓN DE LA NO VERDAD

Darío Ruiz Gómez

Al repasar  de nuevo la lista de quienes conforman la llamada Comisión de la Verdad ha quedado en claro ante el país que cada uno de ellos(as) carece del talante democrático  necesario para quiénes  con el criterio  jurídico debido  en este choque de intereses  tienen la responsabilidad  de  impedir que la verdad  sea manipulada a conveniencia  por  los mismos(as) que  con astucia le metieron a la democracia colombiana  el aberrante  conejo de exonerar de sus crímenes a asesinos confesos y premiarlos además con diez curules.  En esta Comisión no se respetó la debida proporcionalidad entre  los representantes de esa  “Izquierda”    y la “Derecha que sería su contrapunto indispensable; tal vez porque  ésta fue desde el comienzo  la estrategia de la misma Comisión de la Verdad.  Verdad y verdades que han venido siendo presentadas caóticamente eludiendo la configuración debida de los diversos contextos en que se produjeron esos hechos, una charlita con algunos comandantes, el señalamiento de presuntos lugares donde como  con total descaro  decía Imelda Daza se dieron muchos “dabeibazos” . No pues  la rigurosa y objetiva investigación para  llegar a una verdad que todos seguimos esperando  y que exige para cada caso un contexto jurídico diferente,  ya que no es lo mismo la violencia de las FARC en el intento de toma de Urabá que la crueldad del Noveno Frente de las FARC en el Oriente antioqueño donde la insania de su Comandante  ha pasado a convertirse en una definición universal de la infamia  junto a la violencia de los Frentes del ELN Carlos Alirio Buitrago y Pedro León Arboleda. ¿Bajo qué perspectivas  jurídicas  estos advenedizos  Comisionados(as) están enfocando  cada hecho  de violencia  en concreto?  “Entréguense, entréguense los  militares culpables de falsos positivos porque si no lo hacen va a ser peor su castigo” vociferaba  una representante de izquierda recurriendo al más genuino terrorismo psicológico  el cual  consiste en apabullar a los inculpados   hasta que estos  terminan por “confesar” los supuestos  crímenes  contra el pueblo que nunca  cometieron. Aterrorizar a las poblaciones  reacias para luego someterlas  es una estrategia de la lucha armada mediante la cual fueron sometidas  por  las FARC  poblaciones enteras. ¿No es necesario señalar previamente como crimen de lesa humanidad esta horrenda práctica “revolucionaria”?

Los juicios de Praga y de Moscú, de la Habana ilustraron la técnica estalinista de hacer inculpaciones falsas para destruir a un enemigo(a) tal como se hizo  en  los  juicios secretos celebrados en “las montañas de Colombia”  que terminaron  en purgas sangrientas  como las de Javier Delgado  y que naturalmente la Comisión de la Verdad no llegará a investigar respecto al ELN. Estas omisiones, lo he dicho, cobran una mayor relevancia    en una sociedad agredida como la colombiana mientras algunos infiltrados en la JEP tratan de sabotear precisamente lo que debe ser el juicio de la sociedad civil a sus verdugos. De dónde salió Lucía González - a quien conozco desde su adolescencia -   es una pregunta que se hace todo el país porque en su grotesca intervención ante el expresidente Uribe quedó en claro su papel de patética  fonomímica  de Roux que buscaba recurriendo a la técnica de la crispación convertir al dialogante en inculpado. Sin conocimiento alguno de la política su adhesión a las FARC ha sido más sentimental que racional ¿Qué hace entonces ahí una persona carente de cualquier autoridad moral  para  indagar sobre una verdad que compromete el futuro de nuestra  sociedad? De Roux confesó recientemente haberse formado en el Camilismo y admirar a Pablo Beltrán. El fundamentalismo religioso- Talibanes. Alquaedas, la Sahria- que convierte a sus seguidores en  desalmados  fanáticos  está aquí de cuerpo entero. Saquen ustedes las conclusiones.