domingo, 1 de septiembre de 2019

5 de septiembre / DIA INTERNACIONAL DE ACCION POR EL AMAZONAS



5 de septiembre / DIA INTERNACIONAL DE ACCION POR EL AMAZONAS

VERDAD Y MEMORIA / Darío Ruiz Gómez


VERDAD Y MEMORIA
Darío Ruiz Gómez

Paul Ricoeur el excelso pensador cristiano dice que del lado de la memoria tenemos la lealtad  y del lado de la Historia tenemos la verdad o por lo menos la búsqueda de la verdad.   Nos hemos ido acostumbrando  sin embargo  a que los victimarios soliciten  “que no desaparezca la memoria” Y se levantan Museos de la Memoria como recuerda Tony Jud manipulados en su contenido por  curadores que no vienen de la investigación histórica sino de una idea  maniquea e ideologizada de memoria. Y aquí viene lo importante. ¿Quién recuerda? ¿Cuál es la voz que describe  la infamia del atropello? ¿Por qué las excluyen y no dejan hablar directamente a las víctimas? Si quien  escucha estas terribles confesiones ante las cuales, debe suponerse que deberá mantener la necesaria piedad y comprensión,  es un manipulador,  la verdad desaparecerá para siempre. Cualquiera sabe que un documento de voz grabada puede manipularse al antojo, que sobre una matanza cuyos responsables están debidamente identificados, con total cinismo   puede agregarse la versión de que “también otro grupos político de derecha” hizo la misma matanza. En Wikipedia lo he podido comprobar personalmente. Es, repito, la guerra de relatos que los victimarios tratan de ganar caricaturizando el concepto   de memoria, de identidad, negándose a asumir la responsabilidad ante unos hechos terribles que tarde o temprano, sin embargo terminarán por  descubrirlos. Y ¿Los desaparecidos? La práctica de la desaparición  respondió a un entramado diabólico de distintas técnicas tal como sucedió en la Unión Soviética donde un famoso artista  cambiaba  en una foto de carnet el rostro de un ciudadano asesinado por  la policía secreta para colocar los  de un  desconocido. A esta tarea se le llama obliteración. ¿No es también  ésta la función de la fosa común? Porque el terror continúa  y a las comunidades agredidas  se las sigue chantajeando para que en el momento preciso   tal como se hizden una versión acomodada de los hechos tal como sucedió en los famosos tribunales populares “socialistas”. Lean a Hertha Müller e intenten pensar que ante las terribles ofensas a una mujer que ella describe magistralmente, los victimarios no existen ni existieron. Y que olvidar esas ofensas es ya la paz.  Un sobreviviente de las horribles carnicerías del Congo, Danis Mukwege invitado por  Santos, por las FARC seguramente con el premeditado  fin de que hiciera el elogio de la paz santista, les estalló en la mano, mostrándoles  lo que un verdadero ser humano piensa y reflexiona ante las víctimas –con las cuales no se le permitió hablar- y ante una farsa de juicio del cual están ausentes los verdaderos  criterios  morales  sin los cuales crímenes y atropellos  se reducen a una enumeración de cifras, de hipócritas meas culpas. Mukwege el gran médico, premio Nobel,  atiende a las mujeres violadas durante el conflicto y les ayuda a enfrentar  las horribles secuelas psicológicas que comportan vejámenes y ultrajes  de guerrilleros  señalando  la urgencia de atenderlas rápidamente. En esto fue claro sobre las fechorías de las FARC. “Estos son crímenes contra la humanidad, son imprescriptibles y cualquiera que los haya cometido debe responder. No quiero entrometerme en la vida colombiana, pero hay que actuar sean senadores o no” Si los victimarios no han pedido perdón no puede haber reconciliación, ha remarcado.  ¿Qué hacían entonces los intelectuales, los supuestos “portadores del pensamiento crítico”, las defensoras del feminismo que ahora por pura negligencia terminarán  involucrados en este atropello? Lo que le recuerda Mukwege   a la JEP, a jueces y magistrados, a nuestros folclóricos político, es que  la ley es universal y que este no es un juicio político sino un juicio moral para impedir que el mal siga triunfando.

La sombra de Erato de José Mario Sánchez




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La sombra de Erato de José Mario Sánchez
Víctor Bustamante

Un primer libro de poemas conjuga y resume todas aquellas preguntas que el autor se hace a través de los años, en él aparecen y se esconden, pero también reaparecen los diversos motivos que quien escribe, él sabe que queda marcado porque esos temas, esa manera de escribirlos, de definirlos, se convierten en su impronta, a veces se aleja pero siempre se regresa a ellos. En estas mismas palabras se haya un derrotero, ya que al atreverse a juntar sus escritos de diversas épocas se marca ese camino indefinible hacia una escritura diferente, pero propia y posterior que vendrá cuando el espíritu del autor decida indagar por otros territorios, cuando el tiempo macere algunas ideas, y así, quien piensa un poema, sabe que desde ese primer libro alguien, él mismo señala que ha iniciado su camino por las zonas sagradas de la escritura, donde la palabra se expresa y define a su autor.

De ahí que La sombra de Erato de José Mario Sánchez se convierta en la primera ventana para atisbar a su autor. Este puñado de poemas nos servirán para indagar, para adentrar, dentro de su concepción del mundo, así como en sus ajustes personales ya que al escribirlos o se deja de una vez ese tema o se sabe que estos temas merodearan por su espíritu creativo. De ahí que al leerlo, de ahí que al aproximarnos a sus poemas es notoria la escritura tan personal, ya que José Mario no utiliza metáforas, ni palabras que nos distraigan por su brillo. No, en él su escritura es sencilla, es como si conversáramos con él, o como si en voz baja murmura sus pensamientos. He dicho pensamientos, y ahí reside, en esa palabra, todo un mundo, ya que la escritura de José Mario se desliza a lo poético pero a través de una vía, los pensamientos que bullen en el habla, los pensamientos que lo dejan perplejo ante el mundo que él vive. Todo marcado de una manera indudable por dos de sus creencias más acendradas, lo religioso, pero no como fanatismo sino como plenitud, la de tener presente y no juzgar a Cristo en la cruz sino como sacrificio de la cual el poeta aún se aferra pero también está la presencia más humana de San Francisco de Asís más presente, más solidario, y sin ninguna exigencia ni paraísos prometidos.

En su poesía el carácter de José Mario lleva su sello, su pulcritud como persona, la audacia en estos tiempos de pocas creencias en reafirmar su carácter piadoso como norma de vida, unido a su bondad que es notoria en su escritura; esa escritura sin halagos y sin el tropiezo de iniciar una carrera intelectual sino de escribir por la pura pasión de saber que el camino de la literatura y de la lectura es como una oración donde se encuentran todas las referencias posibles y, también como una manera de  conversar consigo mismo, en ese continúo dialogo interior de quien es poeta de verdad. Por supuesto que tiende esos puentes con sus poetas; aquellos que lo acompañan y, más que todo, a pensar que lo que escribe es la continuación de un diálogo con sus reflexiones como referencia. De esta manera, su reflexión y una norma de vida austera, se juntan para darnos su poesía como la expresión vital. Por esa razón, como él lo dice, escribir y disparar un arma se juntan de una manera indeclinable para escribir con sangre una palabra, y así, sea significativa su poesía. Nada más cierto, sino se escribe con pasión, con infierno, con desgarramiento, la poesía no deja de ser un elemento decorativo, es decir, inoficioso.

Pero qué es la sombra, esa sombra que define al libro. Podríamos decir que la sombra es la parte que huye de cada persona al chocar, al obstaculizarle la luz, entonces la luz misma define a esa persona en su contorno, ya que su interior está apresado en el color negro, y esa persona que nos dice que su libro es la sombra de Erato, no en vano el título define y es la puerta de entrada. Bajo la sombra como protección que es quien se desdobla y bajo la guía de la musa de la poesía. El autor mismo se define, soy la sombra y el instante. Todo un concepto filosófico que nos hace pensar como ese instante es el momento imparcial en que se da la escritura. Entre esos dos límites el poeta decide partir su libro en dos capítulos, Alaridos y Bajo la sombra de Hamlet, zonas caprichosas, ya que el poeta en ambas partes es asediado por sus temas, Dios, el erotismo velado, la mujer con sus caprichos y desvelos, y la muerte capciosa y sorpresiva que lo lleva a descreer de cualquier actividad ya que al fin todo es polvo y olvido.

Cierto, José Mario ya ha escrito su primer libro, que es el primer peldaño para esa larga escala en que se convierten esos viajeros del tiempo, que son los libros, con este puñado de poemas escritos con fuego, con reflexión, y que son la mejor muestra del escritor.

sábado, 31 de agosto de 2019

Marcha de Maestros / Medellín 29 de agosto/ 2019

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Marcha de Maestros / Medellín 29 de agosto/ 2019

Marcha de Maestros / Medellín /agosto 28 /2019

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Marcha de Maestros / Medellín /agosto 28 /2019

LAS RETÓRICAS MUERTAS / Darío Ruiz Gómez


LAS RETÓRICAS MUERTAS
Darío Ruiz Gómez
Sanguino es un representante de los llamados “Verdes” quien  con reiterada  frecuencia está apareciendo en los distintos medios de comunicación para defender al Partido de las FARC y para atacar a quienes pretendan cuestionar a la JEP y naturalmente considerando que el uribismo es el culpable de todas las catástrofes del país . Con suma habilidad ha sabido ocultar su pasado político, su antigua militancia pero  debemos suponer que al serle concedida  la vocería de su grupo es porque cuenta con una presencia física y  sobre todo con la retórica necesaria para mostrar ante el país lo que debe suponer  en tiempos de paz, una nueva figura  política  surgida de las oscuras tenebrosidades de la lucha armada en montañas y ciudades, una  atildada voz revolucionaria en un momento político donde sobran ya  la ordinariez de Timochenco o de Granda,  la periclitada  imagen  de  revolucionario  convertido en delincuente raso de Santrich o de El Paisa, las boinas  de embolador de Romaña. No olvidemos que Sanguino en medio de las conversaciones de paz solicitó, nada menos, que a las FARC les fueran concedidas  40 y 40 curules en el Senado y el Congreso. Pero debo aclarar que la creación  de la imagen pública  de un político  que, como en este caso responde al supuesto clamor de las masas “oprimidas”, siempre ha sido un planteamiento fundamental de la propaganda política  tal como lo he venido analizando a través de los textos de Kracauer, de Kakutani  sobre Hitler y Trump  y tal como lo pudimos observar en la revolución cubana con la difusión  masiva  de la silueta del  Ché diseñada para  manipular el inconsciente colectivo  y convertir en íconos a “los guerrilleros heróicos”.  La mano con la rosa fue el símbolo del socialismo portugués triunfante en la conquista de la democracia, imagen que el belisarismo degradó copiando malamente este logotipo y que las Farc acabaron de degradar aún más con el logo torpe de su rosa. ¿A quién después de conocer  los horrores del exterminio de setenta  millones de personas,  se le ocurriría  seguir identificando  la hoz y el martillo con la fraternidad de los explotados que luchan por su liberación? Recordemos que la comercializada figura del Ché terminó de pegatina en las botas y camisetas de los drogos. Pero ¿Es que Maduro habla, dice algo su elefantiácea corpulencia, dice algo la ordinariez  de un Diosdado Cabello? La retórica, nos recuerda Aristóteles es el arte de convencer  con verdaderos argumentos: y esas armas en una democracia no son otras que la honestidad, la claridad moral lo contrario del engaño y la manipulación propias del autoritarismo. ¿A quiénes  se les ocurre a estas alturas “llegar a la conclusión” como lo ha hecho el Foro de Sao Paulo  de continuar  la  “lucha contra el imperialismo norteamericano” mientras estos delincuentes tienen grandes propiedades en la Florida  y su verborrea  anticapitalista se ha degradado  hasta lo siniestro?  ¿No sintieron la hedentina de los cadáveres de los opositores, el gritos de los torturados  en esa ciudad de los muertos? Grotescos fueron los bramidos de Lozada en el Congreso anunciando la reanudación de esa lucha antiimperialista con “el temor de que la derecha le pegue un tiro por la espalda” En este caso su melodramática actuación  lo que busca es crear confusión ante su negativa, al serles democráticamente  concedida la palabra,  de responder por sus actos de barbarie, de entregar las fortunas escondidas,  recurriendo al histrionismo  de las  telenovelas  populacheras .  El  totém de Sanguino todo de verde pálido vestido,  su cavernosa  voz mediante la cual quiere mostrar sabiduría  y ejemplaridad, abre la boca y  remata su  descripción del Presidente con una frase digna del mejor “veintejulierismo”:  “su cara de joven frívolo y su cuerpo del pasado” . La nueva sociología de  izquierdas que nos espera.
     

SIMULANDO DEMOCRACIA / Darío Ruiz Gómez


SIMULANDO DEMOCRACIA
Darío Ruiz Gómez
Me llamó poderosamente la actitud de la llamada Oposición el día de instalación de las sesiones del Congreso ya que cada uno y una de ellos, enarbolaba la fotografía de un líder social asesinado al grito de no volverá a suceder y en clara actitud de señalar al Presidente Duque como el presunto causante de esos crímenes. Olvidando los representantes y representantas –sigo su particular léxico- que como se ha comprobado cerca de 30 de estos(as) líderes  fueron  asesinados  directamente por las FARC caso de la execrable ejecución días antes de firmar la Paz, del líder  afroamericano  Ciro Guerra abaleado en pies y manos, en la cabeza por orden del Comandante  guerrillero  de la región del Naya, tarea de exterminio que ha seguido en manos de la llamada Disidencias, mientras que los desalmados del ELN han asesinado a más de cuarenta de ellos y el resto de estos horrendos crímenes los continúan  cometiendo los Pelusos, los Golfos, las Bacrim. Lo cual nos conduce irremediablemente a una pregunta: ¿cuántos líderes sociales, mujeres hombres han sido silenciosamente  asesinados  durante los años del llamado conflicto sin que hayan tenido deudos que se valgan de su muerte para elevar una protesta justa? ¿Cuántas mujeres de las JAL a manos de los especuladores de tierras  municipales? Inflando acomodaticiamente las  cifras  de muertos, robándose la vocería de los asesinados,   se elude  la descripción de  las circunstancias de vida, las coyunturas sociales  de miseria en que se ha venido produciendo este exterminio  frente a cuya desaparición nadie de estos portaestandartes  del  Partido de las FARC  - ¿Qué ha dicho el caricaturesco “rey africano” “Benkos  Biohó” (Israel Alberto Zúñiga)  sobre sus propios crímenes? - ha pedido perdón a sus familias a pesar, repito de que  estén sindicados de unas acciones que si hoy algunos repudian-  tengo que  reconocerlo-   ayer   fueron “justificados”  por   su  teoría  leninista. Pero este es el lastre de un pasado que todos los revolucionarios del siglo XX tuvieron que afrontar con el valor moral necesario, en muchos casos acusados por sus burocracias  de ser “disidentes” que debían ser eliminados  físicamente  - recuérdese a Trosky- tal como lo fueron efectivamente. Lo que quiero señalar es que precisamente a partir de  la coyuntura de entrega de las armas, la presencia de la JEP ha permitido que se abra ante el pasado inmediato una serie de interrogantes  que solamente la mediocridad y el conformismo tratan de eludir olvidando  que para que se den unas mínimas condiciones para una paz  social es indispensable una sinceridad que no puede  travestizarse  en astucia y mamadera de gallo  ante una sociedad que ya no les come cuento. Cuando  la ciudadanía  estaba esperando  que  Jorge Enrique Robledo pronunciara una  verdadera  propuesta de nueva política  a partir de estas premisas,  lo que escuchamos a  continuación fue  un sartal de lugares comunes, de clichés “revolucionarios”, de acusaciones  sin fundamento. La lucidez de Félix Ovejero nos recuerda: “La resistencia a mirar limpiamente cómo han sido realmente las cosas conduce a defensas empecinadas de despropósitos e incoherencias  y, a medio plazo, cuando se confirma la ruina del edificio y que no hay orden ni concierto en los remiendos, al desprestigio de cualquier política racional”

Una Oposición  únicamente dedicada  a protestar contra cualquier nimiedad  sin haber construido  antes un discurso  consecuente, sin haber admitido  las ruinas que ha propiciado y haberse dado cuenta que por azares de la historia ellos han terminado por ser aquello que más odiaron: pequeños burgueses  mañés,  sembré dragones dice Marx , y coseché moscas. Porque para dar racionalidad a sus protestas se necesita de la lucidez que da la investigación in situ, el análisis del pasado  y el valor  de admitir que la tarea frente a un país herido  no es otra que acercarse a las víctimas  sin la mediación deformadora de la propaganda ideológica, para  descubrir la humanidad de la cual ellos  carecen.