ENRIQUE SANTIAGO: COLOMBIA TE ESPERA
Darío Ruiz Gómez
Inevitablemente
en lo que atañe a la vida de una nación respecto a hechos de gravedad, contando
con el tiempo debido terminará por imponerse la verdad contemplada desde los
ojos de quiénes han podido contar con la
distancia exigida para mirar con objetividad esos acontecimientos que la confusión del momento , la inevitable
manipulación de los acontecimientos, impidieron ver con la objetividad
requerida. El llamado Pacto de Paz de la Habana desde que el Presidente Santos
y Timochenko lo firmaron ya se demostró
su falsedad. Cuando Timochenko se disponía a firmar el documento con postiza
solemnidad, emergió de improviso del mar un avión que voló por encima de los
protagonistas de la farsa. Timochenco tembló, Santos se puso pálido, pero sobre
el documento, sobre aquellos envarados testigos una vez recuperados los sonidos
del día pareció soplar un viento que desgajaba el documento y corroía las
figuras presentes en aquel triste simulacro de Paz. La negación de los
resultados del Plebiscito que rechazaban el simulacro de Santos- Timochenko fue
el inicio de una Dictadura aprobada por los mediocres líderes de los Partidos
Políticos que se tragaron ese sapo enorme mientras la maquinaria del Estado se
encargaba de ablandar la justicia, todo esto con el sonido de fondo de una
habanera de Lecuona recordando en “El Padrino” la llegada de Al Pacino para
enviar a la muerte a su hermano. Nadie había visto aún a quien manejaba los
hilos de la farsa, Enrique Santiago el último representante del Partido
Comunista español, hijo de Stalin y la Pasionaria.
Ya
varias veces en esta columna me había referido a este astuto personaje asesor
de las FARC desde su juventud participando del despliegue de la más infame
violencia que Colombia haya conocido, y cuando fue nombrado en medio de la
matanza y con la venia de Piedad Córdoba Consejero de Derechos Humanos de las
FARC cuando destruían poblaciones con los cilindros bomba, mataban a todo lo
que tuviera apariencia de ser humano. Léanse el documento de Orwell sobre la Guerra Civil española en
Cataluña para que se den cuenta de la dimensión de la violencia bolchevique en
Colombia. Enrique Santiago fue asesor jurídico de las FARC en el llamado
proceso hacia el Pacto de Paz de la Habana y el habilidoso creador de ese
engaño que es la JEP lo cual nos ayuda a comprender por qué ninguno de los
asesinos del Comando Central ha sido condenado y las FARC no ha reparado a
miles y miles de víctimas y porqué los
interrogatorios a militares o acusados
de paramilitarismo se basan en las técnicas de los juicios estalinistas. Y por
qué camuflados en las Disidencias han podido seguir su cadena de fechorías.
Sofía Gaviria y Hernán Hoyos a nombre de la Fundación de Víctimas de las FARC
ante el Fiscal Martínez pusieron una denuncia por los delitos de Concierto para
delinquir, lavado de activos, fraude procesal, falsos testimonios contra 22 miembros del llamado Comité Técnico de la
Interinstitucional liderado previsiblemente
por Enrique Santiago y
Timochenko. El prontuario a este respecto es extenso y nos continúa aclarando
la triple moral de estos personajes a la hora de evitar condenas para sus
cabecillas, pretendiendo además amparar
a grandes narcotraficantes. Petro le otorgó a Santiago la ciudadanía
colombiana. El agradecido Santiago naturalmente con permiso de Ramelli y la JEP
invitó a Timochenko al Congreso de los Diputados de España en medio de las protestas de los congresistas
demócratas. Ahora con total descaro Santiago pretende rechazar al nuevo
embajador colombiano ante el gobierno de Sánchez, Carlos Felipe Mejía, por
haber sido miembro de la Comisión que en su momento condenó el Pacto de la
Habana. Ignorando este estalinista que cada día más crímenes de Lesa Humanidad,
corrupción, irán quedando al descubierto en lo que efectivamente ha sido un
gran engaño que aún se prolonga con una alucinante cifra de muertos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario