viernes, 19 de junio de 2015

4 Festival Alternativo de Poesía de Medellín. Invitación







4
Festival Alternativo de Poesía de Medellín
-Programación-
Julio 10-18 de 2015


Julio 10
Inauguración
Verano Brisas
Mireia Ortega
Carlos Alfonso Rodríguez
Bernardo Ángel
Carlos Mario Garcés
José Mario Sánchez
Helena Restrepo

Acompañamiento musical:
Simón Ricaurte y su grupo A secas.
Lugar: Casa Barrientos (calle 51 Nª 45-57 Av. Oriental - La Playa)
Hora: 6:00 PM


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Julio 11
Carlos Alberto Álvarez
Valeria Isaza
Yonis Albino
Carlos Rochels
Rubén Darío Hernández
Tatiana Zapata Cano
Bernardo Iral
Georges Rene Weinstein
Juan Rivas
Paty David
Bertha del Carmen Guerra
Irene Montoya
Jesica Castrillón
Juan Felipe Tobón
Marcela Posse
Edgar Bustamante
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM


Julio 13
Oscar Darío Ruiz
Patricia Posada Melguizo
Alejandro Albán Álvarez
Raúl Trujillo
Sore Snid
Andrés Caicedo
José de Jesús Santa
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM
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Poetas en La Buerta:
Isabel Bustamante
Andrés Jimenez
William Zapata
Camilo Saldarriaga
Jorge Álvarez
Carlos Andrés Ciro
Esteban Torres
Alexandra Vélez
José Bedoya
David Machado
Andrés Bustamante
Renaud Baillet
Paty David
Raúl Jaime Gaviria
Lugar: La Buerta. La Playa con Córdoba
Hora: 7:00 PM



Julio 14
Adriana Franco
William Eusse
Mauricio Manco
Carlos Framb
Maximiliano Gómez
Alex Girasol
José Pablo Arana
Juan Diego Velázquez
Cadavre Exquis
Uruz de Nadas
Juan David López Vázquez
Jorge Humberto García
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM


Julio 15
Felipe Gatúho Marín
Jeff Botero
Beatriz Helena Patiño
Alexander Elías MG
Simón Tierra
Daniela Tobón
Diego Aristizábal
Andrés Uribe Botero
Diego Despreciado
Roberto Gómez
Isabel Palacios
Andrés Esteban Correa
Camilo Saldarriaga
William Obando
Arbey Londoño Arboleda
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM


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Julio 16
Juan Nadie
Beatriz Helena Patiño
Bibiana Giraldo
Jorge Saenz
José Pablo Arana
Camilo Aristizabal
Daniela Prado
Ramiro Hernández
José Mario Sánchez
Gerardo Córdoba
Leoncio Cardona
Johana Cárdenas Gallego
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM


Julio 17
Arbey Londoño Arboleda
Bernarda Iral Ruiz
Bertha del Carmen Guerra
Doris Amparo Jaramillo
Irene Montoya Álvarez
Johana Cardona Gallego
José Jesús Santa
Ligia Zapata Monsalve
María del Carmen Gallego
Nohemí Castaño Zapata
Paula Andrea Zapata
Aura Cárdenas Gallego
Alex Ríos
Lugar: Centro Popular del Libro
Hora:  2: 00 pm
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Yonis Albino Arenas
Edwin Rendón
Valeria Isaza
Dan Vel
Juan Rivas
Daniel Arenas
Mateo Ruiz
Dufary Lí
Oscar Botero
Sara Henao
Cristina Giraldo
Helena Restrepo
Edwar Páez
Mariana Oliveira
Carlos Alfonso Rodríguez
Hernán Zapata ( Cantautor)
Lugar: Paraninfo U de A.
Hora: 5:00 PM

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Julio 18

Carlos Alberto Alvarez
Oscar Darío Ruiz
Daniela Tobón
Helena Rstrepo
Raúl Jaime Gaviria
Johana arboleda 
Lugar: Viejoteca La Cabaña, Guarne
Hora: 7: 00 PM


Manuel Felipe López
Simón Atehortua
Carlos  Lelian
Catalina Montoya
Ángela Saldarriaga
William Quintero
Jorge Mejía
Doris Amparo Jaramillo
Ligia Zapata
Fernando Rivillas
Lugar: Café Acuarimantima
Hora: 7:00 PM




domingo, 7 de junio de 2015

31 Medellín: Deterioro y Abandono de su Patrimonio Histórico. Superman en Medellin




31 Medellín: Deterioro y Abandono de su Patrimonio Histórico. Superman en Medellin


Superman en Medellín

Víctor Bustamante

                                                                Para Alberto José Gallo y Leonardo de Constantino



Estoy perplejo, pero perplejo es perplejo. Me dirigía a filmar por las orillas del río, perdón lo que queda del río Medellín, allá por el Puente de Guayaquil, y qué veo, nada menos que en la fachada del nuevo edificio del Banco de Colombia, algo así como una imagen, nunca una escultura, mejor un maniquí de Superman. Vuelvo y miro, y no podía creerlo. Era el colmo de la lobería que una de las poderosas empresas financieras, situara un maniquí, porque lo es, de Superman, en la fachada de su edificio por donde entran sus clientes a realizar miles de transacciones comerciales. Cierto, aquí en este lugar, y ante este comic, comienza la superficial nueva historia de Medellín representada con este maniquí. O sea, la descomposición cultural ante la precariedad de responder a la masificación de los productos culturales de los países desarrollados. Lo extraño es que situar este tebeo allí no fue impuesto por alguna campaña publicitaria externa sino por los mismos dueños de esta institución. Como nunca hemos valorado un icono que nos definiera, debimos buscarlo en otro lugar, en otros tiempos, para continuar con ese tono de ciudad que niega su presencia, su historia, mejor, que la reescribe como historieta.

El mercado de cómics de los Estados Unidos contribuyó a crear sagas retomadas de culturas antiguas. Superman remite a Sansón, a Zeus, a Hércules. Mientras los alemanes tomaron de Grecia su tradición filosófica y la pusieron a hablar en alemán, Estados Unidos, país sin mitologías, debió saquear desde los medios masivos para crear su atribulada historia retomada de la vieja Europa y adaptarla para consumo masivo, no solo en su país sino en el resto del mundo. Asimov tenía razón, en el poderoso país del norte, la mayoría de sus habitantes viven ilusos en las fantasmagorías, una de ellas: la Edad Media. No en vano, hay un fuerte consumo de historietas donde seres fantásticos hacen alarde de sus poderes para salvar el país, la humanidad, pero además llenan el vacío de la estolidez de una gran clase media consumidora de televisión, de cine y de historietas como si fueran crispetas con Coca-Cola.

No cabe duda, es Superman con el rostro del malogrado Christopher Reeve, por supuesto, vestido con su elástico azul, su capa roja, sus botas rojas, y pensativo. ¿Pensativo Superman? ¿El hombre de acero, el que tiene visión de rayos x, que vuela y además es fuerte, que levanta  lo que sea, que nació en Kriptón, que fue adoptado por una familia en Kansas? ¿Y además, tan circunspecto vigila a quien entre aquí, a la sede del banco? No puede ser, me dije.

De inmediato asocié la imagen con la del escultor de Rodin, a su obra, el Poeta; o sea, el famoso Pensador, cuya intención era situarlo como Dante en una de sus obras, Las Puertas del Infierno. Por supuesto que Rodin también había intuido el Pensseroso de Miguel Ángel. Pero su talento le dio para construir otra visión, así ese musculoso y contradictorio, Pensador, posea su sello personal.

Pero aquí en la llamada Avenida del Río, en la Ciudad del Río, donde Medellín busca otros espacios, a veces parece que uno se encontrara en otra ciudad, en un proyecto de ciudad artificiosa, donde aún no se detecta la huella, la pátina de una ciudad habitada por sus gentes, sino la extensión de un extenso centro comercial, limpio, frívolo y aséptico, o mejor un Parque Temático, lugar sin corazón.

Y no es para menos, en el extremo, en la esquina de San Juan con lo que fue la Avenida Ferrocarril, se levanta el llamado Edificio Inteligente de las Empresa Públicas. Y desde aquí lo veo, poderoso e inflexible. En este momento camino por la mitad de la calzada del Puente de Guayaquil, y al sur veo el edificio de cristales, despersonalizado del Banco de Colombia. Entre estos dos edificios el Puente de Guayaquil, una de las joyas arquitectónicas de la ciudad, el único puente de los construidos sobre el río aun intacto. Hasta aquí llegaba la ciudad hace unos años, muchos años, los suficientes para que este lugar quedara casi olvidado. Pero así mismo en la entrada del Bancolombia me inquieta de nuevo el tebeo de Superman, el comic que llegó a convertirse para muchos en un pasatiempo y para otros, como ahora, en una obra de arte, entre comillas, obra de arte. De ninguna manera puede uno creerse tal concepto. Una obra de arte posee signos, características, un peso específico que le da esa estatura. Más bien estamos ante un maniquí multicolor casi de plastilina. Medellín que posee una multitud de esculturas buscadas con ahínco y pasión por Alberto José Gallo y Leonardo de Constantino, tiene acá algo que se sale de nuestro canon, pero no por su peso y convicción, sino por su superficialidad. Medellín, que posee su gran tradición de artistas: ninguno de ellos fue escogido para exaltar su propuesta.

Este maniquí de Superman corresponde a una época light de Medellín, superficial y pedante. En la ciudad de las esculturas, aún estoy perplejo al observar, como una institución bancaria, asume un cómics de la cultura, del consumismo, como su emblema, como si Medellín no tuviera derecho a perpetuar su historia, que es su presencia, ante quien pretenda borrarla como en este caso.

¿No posee el Banco de Colombia, entre sus dirigentes, alguien que valga la pena destacar, algo así como un líder financiero? Superman no expresa una epopeya del ahorro, ni del trabajo, ni de la disciplina sino el entretenimiento. ¿Qué pensará de esto el poderoso Sindicato Antioqueño, dueño del banco? O es puro pragmatismo y un venal concepto de modernidad, exhausto con una ciudad y su grandeza, porque aunque en algunos sectores se deseche la ciudad la posee. 

Cuando se sitúa una escultura, casi siempre, refiere un hito o exalta un personaje notable. Cuando nos acercamos a ella, una placa con su nombradía remite a la dignidad de su vida, a un aporte fundamental para que algunos ciudadanos hayan decidido rendirle un homenaje. Un monumento expresa, en síntesis, una presencia que no quiere que se deje de lado por sus ejecutorias. Si miramos en Medellín, en cada parque se erigen sus símbolos, Bolívar, Berrío, el dudoso Zea, Girardot, Córdoba, que expresan su dignidad. La palabra héroe en ellos es cercana, se matiza con su voluntad de haber realizado alguna hazaña, y dejaron un legado: son los hombres fundamentales en la ciudad. Y, a más de eso, son reales, tuvieron carnadura, en ellos se ve reflejado un síntoma de agradecimiento. Su presencia es la presencia de la dignidad. Su actuación en vida es síntoma de ejemplo a tener en cuenta para esa posteridad que necesita el aroma de sus historias, no como lo fugaz sino el entrañamiento.

El anterior símbolo de Bancolombia era el águila, lo publicitaba una frase, “Únete al águila”. Eran las épocas del superpoderoso Jaime Michelsen Uribe, el intocable, nunca un superhéroe. Muchos que se unieron al Fondo Grancolombiano terminaron en la ruina. Se decía que ningún gobierno lo intervenía porque la economía del país se iría al suelo y al subsuelo. Hasta que le llegó su día debido a sus excesos; hizo mucho mal en ese sentido. Luego se fue Michelsen Uribe, pero el águila, como símbolo de Bancolombia, persistiría unos años. Luego el águila desaparecería del logo de la entidad, acaso por las malas referencias a Michelsen, o porque los animales ya no estaban de moda.

Superman, sin reserva, se definía: “«Más rápido que una bala, más poderoso que una locomotora, capaz de saltar altos edificios de un solo salto», además posee vista de rayos x, es inmune a cualquier ataque, es rápido con sus superpoderes, así sea en el papel, junto a estas apreciaciones calenturientas y desaprensivas, por supuesto, de Nadim Ospina, su escultor, tomadas del Portal del Banco de Colombia:

"¿Por qué un Superman para el espacio público del edificio de Bancolombia?
“Superman en Medellín, como una figura icónica que representa la modernidad, el poder y el primer mundo, genera un espacio irónico que tiene un sentido del humor, una serie de preguntas con relación a los entrecruzamientos culturales que vivimos los colombianos y particularmente Medellín, que es una sociedad mestiza, mezclada, donde confluyen las grandes modernidades y los grandes avances de la civilización y, al mismo tiempo, una sociedad premoderna que todavía es de arriero, donde el campo es muy importante. Ese Superman se convierte en un llamado de atención a ese sentido, a ese mestizaje que vivimos en Colombia”. (No será mejor porque lleva plasmada la serpiente en su pecho)
¿De todos los superhéroes por qué Nadín eligió Superman?
“Porque Superman es el rey, el icónico, el indestructible. Además tiene unas connotaciones muy interesantes: el pobre es huérfano, extraterrestre y con unas dificultades sicológicas y amorosas muy complejas. Es un personaje muy interesante”. (Coincidencias)
Usted hace una fusión del superhéroe con una escultura también icónica de la historia del arte, ¿cómo fue lograr esa fusión y bajarle la prepotencia a Superman a un ser que está pensante y dudoso?
 “Yo digo que cuando aparece un pensamiento como es un momento mágico, no son cosas que uno arme, que se ponga en una mesa a pensar si llega ese idea, no, de pronto aparece a las cuatro de la mañana, estoy durmiendo y surge esa imagen onírica: Superman como El Pensador de Rodin, escríbala en el cuaderno ahí mismo. Eso ocurre, a mí me pasa ese tipo de cosas, esta imagen viene de una experiencia onírica”. Para un ciudadano que piense que es muy prepotente un Superman en un “superbanco”, ¿qué le diría? “Sí claro, se trata de eso, como de reforzar ese sentido. Hay una sonrisita en el fondo, una ironía, una cosa un poco crítica, es decir, estamos en el banco pero ese Superman está haciendo un feedback irónico. Me ha parecido que el banco, que tiene esa estructura de poder y las posibilidades de escoger cualquier cosa, se arriesga por un tipo de arte contemporáneo e irónico” (se ríen de nosotros en la cara)".

En esta entrevista ya sabemos lo que se puede esperar de Ospina. Todos estos conceptos tomados del súper vendedor de mercaderías, mercachifle del arte y de los nuevos coleccionistas sin formación que compran esculturas de Jeff Koons. ¿Y quién es Koon? No es un artista sino un productor de mercancías que posee un taller con 130 obreros a los cuales les dice qué le fabrican. Koons no sabe dibujar ni pintar pero tiene un olfato implacable para apropiarse y para realizar obras que vende a altísimo precio en el mercado. En él, se acaba el talento siendo reemplazado por el marketing.

Superman no es un héroe de nada sino un superhéroe de ficción, de cómics; a lo mejor personifica el deseo de la clase media estadinense por buscar la representación de una divinidad que los salvara de la continua amenaza de la hecatombe debido a la bomba atómica y a las guerras. Pero ninguno de ellos, superhéroes juntos, podrán protegerlos, son solo entelequia. Por eso cuando leemos a Nadin Ospina establecemos que su edad, es la edad especulativa de la adolescencia que aun piensa que Superman existe. 

Ese Superman, para una ciudad hambrienta de turistas, quedaría bien situado en El Hueco, en el parque infantil de algún Centro Comercial, junto a los demás tebeos de Disneylandia, mientras los adolescentes miran llenos de perplejidad esos personajes que nunca existieron alimentando sus fantasías. O quizá, podría situarse en alguna venta de revistas de aventuras, pero no en una entidad de tanto peso financiero, ya que no dice nada, no expresa nada, no significa nada.

Hay otra aversión, que es su versión, sobre los superhéroes del cineasta González Iñárritu quien añade que las películas de superhéroes son un genocidio cultural. Y esto lo expresa en Birdman, su película, en la que el universo de los superhéroes sirve de excusa para una reflexión existencial, opuesta a la caricatura habitual de estos personajes de cómic: “Siempre los veo matando gente, porque no creen en lo que tú crees o no son lo que quieres que sean. Odio eso y no respondo a esos personajes. Han sido veneno, un genocidio cultural, porque la audiencia queda sobreexpuesta al complot, las explosiones, y esa mierda no significa nada acerca de la experiencia del ser humano. […] Filosóficamente no me gustan”.

Y eso que le falta una anotación sobre un tema que fue candente en los años 70,80: la penetración cultural de los países anglosajones, sobre todo el imperio, y sus mensajes que con el tiempo perdieron efectividad, al ser absorbidos y definir el entretenimiento como formación, junto al menosprecio a la cultura de estos países, Colombia, uno de ellos, permeado debido al fundamentalismo financiero que arrasa con su precariedad los diversos hitos del espacio cultural.

 Hace poco, en El País de España, leí esta nota de uno de los grandes renovadores y guionistas de comics, Alan Moore: “Los superhéroes son una catástrofe cultural”. “Para mí, abrazar lo que son sin ambages personajes infantiles de mediados del siglo XX indica una retirada de las abrumadoras complejidades de la existencia moderna. Me parece que una parte muy significativa del público, renunciando a comprender el mundo en el que viven, ha razonado que sí puede entender los vastos, vacuos, pero al menos ‘finitos’ universos presentes en Marvel o DC Cómics”.

De tal manera, ante esta aceptación, no podemos negar que la nostalgia por lo trivial posee una presencia en nuestro ámbito cultural que no encuentra un símbolo, un icono, un edificio, una escultura relevante para expresar los tiempos presentes y defender a las glorias de nuestra cultura del avance de lo que considera la internacionalización de la ciudad ante un multiculturalismo banal y un relativismo superficial. En estos tiempos que campean, una de las maneras de soslayar la presencia de nuestros artistas, en este caso los escultores, es desechar toda una región con sus personajes y exhibir un maniquí de un superhéroe que nada tiene que ver con Medellín, y menos con su cultura, ideado para entretener a adolescentes, como si en la ciudad, y en la historia misma de esa institución no poseyeran un personaje relevante que le diera su peculiaridad, su matiz, para destacarlo, lejos de las operaciones financieras y del dominio del capital, nunca semilla, sino contundente y frío en sus ganancias como meta única.

Superman, desde esta perspectiva, es considerado el epítome de la élite paisa en estos tiempos de la cruda globalización que no le interesa el devenir histórico sino los negocios, de ahí que Medellín es la muestra de quienes la planean a través de su misma desidia; y y así, la ciudad poco a poco se convierte en un Parque Temático.




Valeria Isaza 4 Festival Alternativo de Poesía de Medellin

4 Festival Alternativo de Poesía de Medellín 

 Poemas 
 de 
 Valeria Isaza

Tu risa me evoca
Cuentos de otros tiempos,
La boca que la desprende
Me hace amarla.
Tus soledades son lamento,
Canto ausente,
Sed de miel,
Hambre de azúcar.
La nostalgia de las nubes
El grito del sol
Himno de libertad
De nostalgias futuras,
Pasadas.
Volveré a verte en otros sueños,
En otros versos,
En otros besos.
Disfraz
Detrás
De una sonrisa
Se esconde
Una máscara
Dorada.
Cascabeles
Cuelgan de
Zapatos de charol,
Cabellos se enredan
Entre peines
De nácar.
Las nubes
Se tornan violeta
El soplo del viento
Canta,
Canto,
Yo también.
Detrás del cerezo
Te escondes
Princesa,
Con quien sabe
Qué disfraz.
..

Si tan solo pudiera
Volverme de arena
Y fundirme con tus
Cenizas
En el viento.
Y así poder calmar
Esta absurda
Necesidad de
Vos.

Con el cigarrillo
Entre los dedos
Dibujo tu figura
En medio del humo.
A vos no te importa,
Vos podés dormir
Yo no.
Me dicen
Que nada debe
Quitarme el sueño
Y entonces
Te maldigo.
Con el cigarrillo
Entre los dedos
Oigo discos de
Vinilo,
Y te veo bailando
En mi cabeza.
La madrugada
Llega,
El sol
Amenaza con salir.
Aléjate vos,
De mi pensamiento,
Vete como el humo,
Por la ventana.

Sentir que se está
En el aire,
Varios centímetros
Por encima del
Suelo.
Elevación mortal
Levedad,
El infinito está
En tu mano
Izquierda.
Los ojos ven mas
Allá del límite
Físico,
La inmensidad
Se presenta entonces
En un susurro.

En medio de la magia
De la noche
Se oye el rugido
Del río.
Los árboles
Se sacuden
Haciendo su
Danza matutina,
Se mudan de ropa.
Las cigarras
Cantan canciones
De viejos ancestros
Para que las
Luciérnagas se queden
Dormidas.
Entonces,
No sé si la eternidad
Me espera,
O yo espero a la
Eternidad.
Todo se vuelve
Remolino,
Embrollo.
No termino de
Entenderte
Quiero saber todo
Acerca tuyo.
La vida
Se me vuelca,
La cabeza se me
Nubla.
Todo porque vos
No sabés en donde
Estás parada.

Experimentar estados
Misteriosos
Donde los efectos
De la mirada marchita
Nos libera de su
Esclavitud.
Donde llego a ser
Lo que soy,
Me contemplo,
Encuentro mis poderes.
Hago una llamada
A mis dioses interiores,
En virtud de mi inteligencia,
Donde la luz que me ha
Creado es un
Tesoro invisible.

Por qué negar
Lo natural
Que hay
En tu piel
Rozando la
Mía,
Por qué el alejarte
De mi,
Mujer indecisa
Enigmática
Escandalosa.
Por qué el corazón
Se me vuelca
Cuando sé que
Estás cerca pero
No te veo.
Por qué
Tus vibraciones
Se compaginan
Con las mías.
Tiemblo.
No sé si es el frío.
No sé si es tu ausencia.
Te siento,
Lejana,
Tu mente
No está conmigo.
Ya lo sé
Estás confundida.
Y yo,
Siempre metiéndome
En estos líos
De corazones
Rotos.
Quizá no estoy hecha
Para ayudar a juntar
Pedazos,
Ni para pretender
Que no tengo también
el corazón
Roto.
Mierda,
En realidad me
encariñé contigo.
Por primera vez
En mi vida
Sé lo que quiero,
Quiero a alguien
Que no sabe
Lo que quiere.

Ella
Tiene
Galaxias
En su
Pelo,
Donde van
Flotando
Uno a uno
Barquitos
De papel
Amarillos y
Blancos.
Ella
Lleva
Las manos
Repletas de
Estrellas,
Y cuando
Camina,
El viento
Le roza
La cara.

El día que
cumples años
Los árboles
Se ponen bonitos
Y aunque no
Lo sepas hacer
Muy bien
Te saco a bailar
En cada canción.

Sentirse sucia
Después de un
Beso,
Ya se tuvo todo
Establecido,
El alcohol
Restringe
A la voluntad.
Quizá el beso
Era deseado
En otro universo,
No en este.
La matemática de
Los besos
Es algo que nunca
Voy a comprender.
Dar uno sin quererlo
Es igual a dar ninguno,
Pero eso es algo
Que él no va a entender.

Solo soy una
Muchacha
Azul,
A la que le gusta
Ver las estrellas,
Que sabe de
Universos
Alternos,
Y se ve afectada
Por la luna.
Solo soy una
Muchacha
Azul
Que se tragó
El mar
En un descuido,
Que sabe atarse
Los zapatos sin
Ayuda y subir
Escalones de
Mala gana.

Bella,
Caen
Florecitas
De cerezos
Alrededor de
Tu cuerpo,
Se enredan
En tu pelo
Y reposan
Posadas en
Tus pechos.
Bella,
Los ojos
De los poetas
Se deleitan
Con las perlas
De tu sonrisa,
Cruzaría un océano
Entero
Por tan solo
pasar mis dedos
Por tu espalda.

Llueve
Y
Vos
Estás ahí,
Parada
Sin darte cuenta
Que está
Lloviendo,
Porque
Comprendiste
Que el secreto
Del orden
Del cosmos
Está contenido
En una nuez.


sábado, 6 de junio de 2015

Bibiana Giraldo-Poemas



Bibiana Giraldo-

Poemas


DECLARACIÓN

Corres la puerta que nos separa,
Y ahí estoy,
Acostada.
Acostada siempre estoy por ti.

Estoy lista a tu deleite.
Como manjar dulce,
Dulce estoy a tu mirada.
Dulce a tu suave tacto,
Tacto que percibo en tus delicados labios.

Aquí en cuero desnudas tus manos,
No hay remordimiento para tu tacto,
No hay moral para tus pensamientos,
Ahora somos dos.
Dos desnudos en este aposento.

¿Quién pensaría que tus dedos serían justos para mi cuerpo?
Sabes todo de mí
Sabes el punto para expandir tus manos.
Sabes mis tonos graves y agudos.
Sabes traerme a la calma después de la agitación.
Sabes todo de mí,
Aunque para mi seas un enigma.

Para ti no tengo horario.
Para ti soy tu objeto.
Para ti soy tu amiga,
Para ti soy todo,
Todo lo que tu mente espere.

Eres interesante y atrevido,
Eres intenso y complejo.
Eres paradoja para mis sentimientos
Aunque en lo posible no sienta.

Propios son tus gustos
Parado o sentado
Buscas tu acomodo.

No hay límite para tu mirada
Me he moldeado a ti
Cada parte de mi cuerpo está grabada en ti.
Mis partes pálidas y oscuras,
Mis tonos coloridos, cálidos.
Y bellas melodías.

Qué maravilla sería sentir.
Qué dicha sería percibirte.
Qué pena que yo esté.
Esté prisionera.

Esté prisionera  en un piano.

...

QUIERO

Si tu color absorbe mi luz
En la oscuridad atraparé
La flaqueza de tu corazón,
Atropellaré tus sentimientos
Y los anhelos bellos de un cuento de amor.

Quiero una máscara
Para disfrazar mi drama y mi tragedia.
Quiero ser comedia de tu dolor.

Quiero revertir tu orden,
Ser tú, mi parodia,
Quiero gozar del espectáculo.

Quiero actuar en tu ridiculez,
Quiero disfrazarla con palabras soeces,
Quiero quebrantar tus contextos,
Quiero los textos sin pretextos.
Quiero la simple realidad.

La realidad de un hombre real,
Sin elocuentes epopeyas,
Sin absurdas anécdotas.

Quiero despojarme de tus hirientes sátiras,
Quiero retorcer tu cinismo,
Quiero dejarte en el panteón
Y ser el público que observe mi obra maestra.
Donde no dañes a los que quieres.

Quiero dejarte sin forma,
Quiero llenarte de abstracciones,
Y que mueras atrapado en el muro de los lamentos.

Quiero que te desgastes con el tiempo,
Quiero que tu juventud te consuma.
Y que todos tus engaños se vuelvan espuma.

Quiero este consuelo,
Quiero besar el suelo,
Cuando entierre  y supere mi duelo,
 Y lejos de ti, eleve mi vuelo.


sábado, 30 de mayo de 2015

30. Medellín: Patrimonio Histórico Recuperado: Los Aburráes


30. Medellín: Patrimonio Histórico Recuperado: Los Aburráes


Los Aburráes

Víctor Bustamante

En los últimos años notamos como el concepto, mejor la historia, es mirada en el país a través de Discovery o de History Channel, lo cual lleva a ver programas sobre las pirámides egipcias, análisis sobre el lejano oeste americano, recorridos casi míticos sobre las diversas ciudades europeas, el continuo endiosamiento a Hitler, y, de pronto, algún caso sobre la cultura latinoamericana, y pocas veces o nunca sobre Colombia, a no ser si el evento está asociado al narcotráfico. Lo cual nos lleva a pensar que la cultura de otros países es más preponderante que lo que ha ocurrido aquí en el país. La tele que es vista por millones de colombiano por encima de los libros o de las investigaciones que se realizan acá, lleva a que estos estólidos espectadores piensen que en Colombia nada ocurre. Pero es cierto, es nada menos que el continuo proceso del complejo de inferioridad de un país, de una ciudad, que ha negado su real historia. Es más, nuestros adolescentes, al quitar la historia como materia en bachillerato, no sospechan que el país, nuestras ciudades, poseen una riqueza cultural que poco a poco se diluye ante una élite que solo le interesan los negocios, no su origen, nunca su cultura, menos el proceso de exacción y de violencia a no ser el mundo weberiano del dinero.

Bajo el prurito de lo universal hemos sido subyugados con la falsa certeza de que lo que ocurre o ocurrió en otros países es más relevante que lo que sucede en un país que olvida su pasado y su riqueza cultural; pero es cierto, vivimos algo que no hemos podido desentrañar, nuestra cultura se encuentra en un punto donde la internacionalización de su economía ha llevado a olvidar que en el país, en nuestra ciudades, también existe su historia, su riqueza y su pasado no como nostalgia sentimental sino como presencia. De ahí que al dinamismo de esas economías, que cada día penetran en nuestro ámbito con sus mercancías, por supuesto, trae consigo la presencia de su historia, es el triunfo del poder económico ante un país que es sorprendido cada día, al no reflexionar sobre sí mismo. Siempre se piensa en son de maximizar y mostrar los eventos que ocurren afuera, poco lo nuestro. No es que neguemos la presencia de los valores y descubrimientos universales como riqueza de la humanidad, solo que también merecemos nuestro espacio en ese ámbito que son los que educan en el sentido histórico ante el abandono estatal de esta materia en el campo educativo. En el país las leyes son las nuestras pero un porcentaje grande de su cultura es extranjero. Solo para citar algo, la cuota de pantalla de la tele en los tlc con respecto a Colombia es nula. Esa es la realidad inobjetable.

Y ¿por qué lo anterior? En Medellín ha ocurrido en los dos últimos años, algo sorprendente que no se ha dimensionado en su totalidad, porque es aprender algo de nuestros antepasados, algo de su presencia, de lo que ha permitido que estemos aquí en este caluroso Valle de Aburrá, algo que nos enseña lo que fue la topografía del valle que luego se convertiría en la ciudad con su crecimiento desmesurado, con su improvisación, son sus urbanizaciones piratas y urbanizaciones legales sin remedio, con sus contradicciones. Ese evento, porque es un evento histórico es haber hallado una tumba de nuestros pobladores, de nuestros indígenas. Es decir, nosotros que nos creemos tan modernos, no hemos podido soslayar que en este valle donde el hacinamiento y la desculturización permanecen, en algunos lugares hay vestigios donde reposa nuestra historia.

Primero fueron los áulicos españoles con sus designios de buscar oro a como diera lugar, uno de ellos muy celebrado que encerraba a los indígenas como ganado en su hacienda. Después de esa exacción, llegaron nuestros olvidos y las sanguijuelas de los guaqueros que han destrozado una gran cantidad de nuestro tesoro arqueológico, luego llegó la plaga más dañina los urbanistas legales y no legales sin control, y con su voracidad de vivienda. Por esa razón esta investigación a partir de un hecho fortuito nos alegra y enternece porque recordamos que Medellín posee una parte de su historia aborigen, enterrada en algunos lugares, en este caso La Colinita, en la Universidad Adventista, en el cerro El Volador; lugares que permiten ir tejiendo ese entramado social del valle.

En el libro Los Aburráes, (Secretaría de Cultura Ciudadana, 2015), se narra con mucho cuidado este evento, además se magnifica esa labor de la arqueología y, sobre todo, la presencia el maestro Graciliano Arcila, que con mucha gracia, mantuvo su vida dedicada a preservar nuestro patrimonio como ninguno.
Todo fue fortuito, unos obreros de EPM ubicaban un poste y al abrir un hueco, pensaron que allí podría existir algo valioso, lo reportaron, de allí fueron las llamadas de algunos directores de EPM que se sensibilizaron por fin. No en vano los habitantes de La Colinita saben que allí existió un cementerio indígena. Entonces desde ahí, bajo la dirección de Pablo Aristizábal, comienza esa aventura de buscar qué es lo que existía allí, y lo encontrado, fue nada menos que una tumba indígena, intacta. Luego, todo fue muy investigado con el hallazgo  los datos de los que posiblemente estaban allí enterrados: su concepción de la vida después de la muerte, la construcción de sus tumbas, los molares, las narigueras, los husos con los cuales tejían sus telas, y un detalle, el volante de huso donde, incrustado, había un pedazo de madera perteneciente a un árbol ya extinguido en el valle: el sande.

Los que asistimos a la presentación de este libro, Los Aburráes, es, era por indagar sobre nosotros, por saber cómo, en este lugar, se saca a luz pública este tesoro enterrado en el subsuelo, que es una manera de identificarnos con esa historia que se deshace en nuestras manos, ante nuestros ojos. Y, que al ser recuperada, recuerda de inmediato ese concepto de identidad, por algo de peso, Medellín sí posee su historia, su origen, su presencia, su esencia, que poco a poco se localiza, así  gran parte de ella se encuentre, en este sentido, enterrada.


Esperamos que la tumba sea conservada. Recordemos el documental de Herzog, La cueva de los sueños perdidos, y el cuidado dispensado por Francia para su conservación.