.. ..
… Medellín, 1948, en las postales de Tichnor Brothers
…
Víctor Bustamante
…
Tichnor
Brothers, Inc. fue una empresa estadounidense de
artes gráficas e impresión con sede en Boston, Massachusetts, que operó entre
1908 y 1987. Se distinguió por ser uno de los principales productores de
postales de recuerdo de ciudades estadounidenses durante el siglo XX, en
particular por sus célebres postales de “letras grandes” (large-letter
postcards), difundidas entre 1936 y 1952.
… En el paisaje visual de la cultura
norteamericana, Tichnor ocupó una esfera singular. Sus postales —frecuentemente
impresas sobre el característico papel con textura de lino— no eran simples
objetos turísticos, sino pequeñas condensaciones de mundo: fragmentos urbanos
convertidos en imagen portátil, memoria estandarizada y, al mismo tiempo,
íntima. La textura de lino, con su reticulado suave y su aspereza elegante, no
sólo aportaba una cualidad táctil distintiva, sino que confería a la imagen una
cierta densidad nostálgica, como si cada postal estuviera ligeramente inclinada
hacia el pasado incluso en el momento de su producción.
… Los archivos de Tichnor Bros.,
conservados en la Biblioteca Pública de Boston, constituyen un vasto depósito
de historia visual. Allí reposan miles de imágenes que documentan no sólo la
arquitectura, sino también las aspiraciones culturales de Estados Unidos. Estos
se pueden consultar en plataformas como Digital Commonwealth y en otras colecciones
abiertas en línea, estos materiales han adquirido una segunda vida: ya no
circulan como souvenirs, sino como documentos.
… Los fundadores de la empresa fueron
los hermanos Harry N. Tichnor y Louis Tichnor, hijos de inmigrantes judíos
procedentes del Imperio austrohúngaro. La historia familiar, marcada por
desplazamientos y adaptaciones, aparece discretamente en la propia vocación de
la empresa: fijar lugares, convertirlos en imagen, darles una forma
reproducible.
… La llamada “textura de lino”, tan
característica de estas postales, no debe entenderse como un mero detalle técnico.
Se trata de un acabado producido mediante gofrado, que imita el tejido de lino
a través de un patrón de líneas cruzadas en relieve. Su función era doble:
estética y funcional. Por un lado, otorgaba a la imagen una apariencia más
refinada, casi textil; por otro, facilitaba el secado de las tintas en procesos
de impresión masiva, acelerando la producción sin sacrificar el efecto
cromático.
… En el plano técnico, Tichnor empleó
procesos de impresión a color de alta intensidad, como el denominado “Lusterchrome”,
junto con sistemas de impresión multicolor —habitualmente basados en el modelo
CMYK ampliado— que permitían obtener tonalidades más vivas y contrastes más
marcados. En el contexto de las “linen postcards”, la tinta no se limita a
cubrir la superficie: se adhiere a ella, se inscribe en sus relieves, como si
la imagen respirara a través de la materia misma del papel.
… Así, lo que parece un simple objeto
comercial se revela como un pequeño artefacto de la memoria moderna. Las
postales de Tichnor no sólo muestran ciudades: las ordenan, las estilizan, las
convierten en relato visual. Y en ese gesto —entre la técnica y la nostalgia—
se inscribe una forma particular de mirar el mundo, donde cada imagen es
también una promesa de permanencia frente al desgaste del tiempo.
… En estas fotografías convertidas en
postales es notoria una prolija visión de Medellín donde el espacio urbano aún
conservaba rectitud y respeto por su estabilidad, así como cierta veneración
por las edificaciones que le daban a la ciudad cierto hálito de un progreso
sostenido donde era visible la interacción entre personas, y en el Centro las
autoridades eran capaces de promover una autorregulación que dio sentido a
mantener un paisaje urbano sostenido que valoraba no solo las calles, sino las
edificaciones civiles como un reflejo de la capacidad creativa de sus
arquitectos y planificadores para que esos paisajes posibles mantuvieran ese
sello de ser una ciudad que poseía su admiración por esos paisajes construidos
desde principios de siglo con tanto esfuerzo y prestigio. De tal manera la
palabra progreso era algo que cautivaba para dar a la ciudad esa frescura que
era posible advertir en estas postales que aun nos conmueven, no solo debido a
la textura del proceso, a los colores precisos, sin medianía de sombras, sino
por advertirnos del cambio y destrucción de una ciudad.
… A esa ciudad tranquila con una atmósfera de un
cielo siempre azul, con espacios controlados, y sin hacinamiento, no se
advertía lo que vendría después: su propia destrucción ante líderes rapaces y
sin cultura, culebreros, analfabetas y escaldados en su mayoría que no darían
la talla, que permitieron que Medellín fuera abocada a lo que es ahora, un
territorio de nadie, un caos y el desorden como signo no de su tiempo, sino de
su propio descalabro metódico, personal
llevado a cabo por dirigentes obsoletos.
… Estas postales hermosas, únicas y
perennes provienen de fotografías en blanco y negro realizadas por nuestros
maestros fotógrafos en un año preciso, 1948.
… Entre las series producidas por
Tichnor se encuentran postales de Medellín, Colombia, donde aparecen escenas
urbanas en la Estación del Ferrocarril, la Plazuela San Ignacio, el Aeropuerto
Las Playas. Así como edificios emblemáticos de las iglesias de la Candelaria y
Metropolitana, los Palacios de la gobernación y Municipal, el Hotel Nutibara, el
Club Campestre. Y algo que se advierte, la multitud muy elegante se agolpa en
el Hipódromo San Fernando, en menor sentido en la Plaza de Toros y en el Jardín
Botánico. La Universidad de Antioquia, la Nacional, la UPB se advierten como
centros de enseñanza superior. El agua fluye y es domeñada en el Acueducto
municipal, y en la Hidroeléctrica de Guadalupe. Símbolos del civismo y la
cordura, luego vendría lento, preciso y mugroso la otra clase de progreso que
convertiría el Centro en ruinas, y que nadie ve en Planeación, en Patrimonio,
ni en ninguna dependencia de papel con funcionarios de papel y basura.
… Estas imágenes, hoy dispersas en
archivos digitales, permiten observar cómo una ciudad latinoamericana fue
traducida a los códigos visuales del turismo gráfico estadounidense: ordenada,
enmarcada, convertida en superficie legible y cautivadora para el circuito de visitantes posibles.
… Raúl de la Espriella fue el editor
de estas postales en Colombia, era barranquillero, fue jugador del equipo de
fútbol Unión Colombia, primer agente del diario El Espectador, estuvo dedicado a las artes gráficas, fundó una
revista muy dedicada al carnaval, Barranquilla
gráfica.
No hay comentarios:
Publicar un comentario