sábado, 21 de febrero de 2026

Un gusto / Daniela Coha

Daniela Coha

Un gusto

Daniela Coha

 

Un gusto

Sí,

Un gusto es.

Compartir lo que amo conmigo.

Soltar la necesidad de que otros aprecien

Lo que he amado desde siempre.

El viento despeinando mi cabello.

Las flores de los Guayacanes en el suelo.

El naranjado del atardecer.

No hay nadie a quien complacer.

Un gusto

Sí,

Un gusto es,

Compartir la vida conmigo.


RESTOS DE PATRIA / Darío Ruiz Gómez

 

Zdzisław Beksiński

RESTOS DE PATRIA

Darío Ruiz Gómez

Diosdado Cabello ha desmentido de nuevo al Presidente Petro, esta vez recordándole que la explosión que se sintió en un lugar del Golfo de Maracaibo  no fue en una fábrica  sino en un enfrentamiento entre el ELN y las Disidencias con presencia del Ejército venezolano y cuyo saldo mortal fue de ochenta muertos. ¿Lo hacen de verdad para apoderarse solamente de las rutas de exportación de cocaína hacia Estados Unidos y Europa o lo fundamental consiste en afirmar  territorios que en  una mesa de conversaciones podrían reclamar como propios? Por otra parte en la historia del movimiento guerrillero en Colombia, tal como se puso de presente en Urabá,  en la misma Venezuela donde eliminaron sin contemplación alguna a Santrich, a Gentil Duarte y a muchos comandantes del ELN en una lucha fraticida, este tipo de insania ha sido lo característica cuando estalla la suprema irracionalidad de la “justicia revolucionaria”  En un enfrentamiento entre los Comandos dela Frontera de Calarcá y la Carolina Ramírez fueron asesinados 22 muchachos indígenas de esta última .La visión de los cuerpos desnudos de estos indígenas arrojados por una volqueta en una fosa común ilustró el significado de este tipo de matanzas entre grupos guerrilleros. Por esto el espectáculo de treinta cuerpos de anónimos guerrilleros asesinados por Calarcá en el Guaviare su país privado y donde se dio el lujo de mantener bajo toque de queda a más de cuarenta mil habitantes comprueba la barbarie de estos actores armados que circulan en vehículos oficiales libremente sin que nadie pueda detenerlos. 

Aquí sí el jaguar que, es una bestia, da paso a quienes al ponerse un uniforme y aceptar como evangelio unas disparatadas versiones de  Marx o Lenin son presas de las más oscura insania que de militantes de una ideología tóxica  pasaron a convertirse en despiadados defensores de una patria inventada para engañar bobos. En abril del año 2.000 el Partido Comunista que había firmado la Paz refrendó el llamado Movimiento Bolivariano cuyo objetivo fue crear la República Bolivariana de Colombia respaldados y financiados por Chávez. Reyes, Marulanda, Santrich, Pablo Catatumbo, Alfonso Cano entre otros aparecen junto al Partido Comunista Clandestino como dirigentes de esta farsa cuyo verdadero objetivo tal como lo estamos viendo gracias a la detención de Maduro  fue constituirse realmente en una organización criminal dedicada a enriquecerse  a través del narcotráfico y la minería ilegal. Es lógico entonces que tilden a sus adversarios políticos de “antipatriotas” Calificarlos de fuerzas binacionales es exacto como lo pretendieron eliminando inicialmente las fronteras entre el Zulia y el Catatumbo. Que hoy a diez años de la firma del Pacto de Paz Santos-Timochenko las FARC no haya entregado ni un uno por ciento de la reparación debida a miles y miles de víctimas comprueba, repito, que la JEP no ha sido una justicia transicional sino parte de esta farsa donde no solamente incumplieron una promesa si no que bajo el señuelo de esa supuesta patria siguieron enriqueciéndose: 196 soldados y policías han sido asesinados desde 2025 hasta la fecha de hoy.  Señala a Petro, Salud Hernández.  como incapaz de haber detenido esta carnicería, olvidando que el gobierno las ha propiciado y es quien ha colocado las graderías invisibles para que una sociedad indiferente se distraiga contemplando este circo romano.

 

¿CRISIS DE LA IZQUIERDA O SU DESAPARICIÓN HISTÓRICA? / Darío Ruiz Gómez

 

Zdzisław Beksiński

¿CRISIS DE LA IZQUIERDA O SU DESAPARICIÓN HISTÓRICA?

Darío Ruiz Gómez

Dos acontecimientos han servido para colocar contra la pared a lo que especialmente en Colombia, por pereza mental, seguimos llamando Izquierda, la caída del brutal régimen de Maduro y el levantamiento de las mujeres en Irán. Alguien argumentará que ni siquiera gramaticalmente  se  puede reconocer categoría política al chavismo y al madurismo  que más que una dictadura pasaron a ser demostraciones de barbarie más cerca de un Boko Haram  o de aquel sanguinario intento de Califato que asesinó igualmente más de 10.000 católicos de una antiquísima iglesia. La brutalidad, volvamos a repetirlo, es la fase final de un tipo de  violencia que se justificó bajo argumentos de redención de los grupos oprimidos por el colonialismo y la miseria  pero que al perder toda conciencia sobre sus límites ya no sabe lo que se ha sobrepasado y entra de lleno en los desmanes de la brutalidad por la brutalidad caso del ELN y las FARC. El sadismo de los Comandos de la Frontera sobrepasa las brutalidades de los cuerpos de “defensa de la revolución” madurista. El infame espectáculo de ocho millones de exiliados no se produce solo por hambre como parece a simple vista sino como el uso de la brutalidad desbocada de unos esbirros. Y la Izquierda populista colombiana apoyando a Hezbolá y proclamando su antisemitismo ha terminado por justificar la brutalidad.

¿Qué queda entonces de los principios de la llamada Izquierda humanista, supuesta defensora de la libertad, del progreso moral ante el espectáculo circense que nos está dando el Pacto Histórico y la solapada izquierda que calladamente ha impuesto la dictadura del Pensamiento único en la educación escolar y en la educación Universitaria? Cuando astutamente se impone el multiculturalismo como se ha hecho en Colombia se niega la diversidad al negar y sobre todo perseguir el pluralismo, base de la democracia,  imponiendo el igualitarismo y no el derecho a la igualdad que son dos conceptos distintos. Que nadie piense por sí mismo que para eso está la constituyente que permite hoy que una persona que no ha terminado el bachillerato sea Canciller o embajadora. A estas alturas como queda claro en Venezuela la aridez mental, el cainismo sustituyen a la política para encubrir las nuevas formas de degradación de la justicia, la entrada de un gobierno en el narcotráfico y el panóptico como símbolo del odio a la libertad y a la inteligencia. Tenemos que volver a la lucidez de Ortega y Gasset para entender cómo se desfigura el concepto  de pueblo cayendo  en el plebeyismo que es lo característico de cada uno de los actores de la farsa madurista y de nuestros populistas colombianos. El nombre de Izquierda es lo de menos  ya que decir que Iván Cepeda, pongo un ejemplo, es el candidato de la ética no solamente constituye una broma sino el despropósito de quienes, eludiendo la autocrítica, solamente tratan ahora de aferrarse a un puesto burocrático sabiendo que ya no existen, precisamente por falta de ética.

Ética sería haber metido a la cárcel a los mayores asesinos de nuestra historia las Farc un proyecto de barbarie al cual Cepeda ha defendido durante los dieciséis años que ha pasado sentado en el Congreso bajo la paranoica obsesión de meter en la cárcel al mayor enemigo de las FARC, el Dr Uribe. ¿Ética quedarse callado ante estafas como lo el llamado Ministerio de Igualdad donde se han robado el dinero de las mujeres humildes, humilladas o el robo del Ministerio de Salud con miles y miles de humildes gentes sometidas al sufrimiento físico y a la muerte? A buscarse entonces un Partido  donde confluya su totalitarismo disfrazado porque en un sistema democrático ya no tiene cabida.

POR UN NUEVO HUMANISMO / Darío Ruiz Gómez

Zdzisław Beksiński

 

POR UN NUEVO HUMANISMO

Darío Ruiz Gómez


Lo que quedó de la sociedad de la Alemania Oriental después de la caída del Muro de Berlín fue una sociedad ultratraumatizada por la sospecha de seguir espiada, lo cual era cierto, y lo cual causó la más desoladora de las tristezas humanas, no tener amigos o sea no contar con confidentes sino estar rodeados de espías  del  Partido. Tal como lo explicaba un analista venezolano el chavismo se ha infiltrado de tal manera en ciertos sectores populares que les ha dado armas y los ha convertido en gendarmes capaces de denunciar incluso a un adolescente de diecisiete años, vecino de barrio, condenándolo  como “enemigo de la revolución” a catorce años de cárcel. Este caso ya lo habíamos visto en sociedades totalitarias como la nazi o la comunista donde los hijos denunciaban a sus padres acusándolos de contrarrevolucionarios. Hablamos del régimen madurista y nos atenemos a esos grotescos funcionarios y militarotes que ilustran la destrucción de una nación, la presencia de un autocratismo sin darnos cuenta hoy de  porqué en esta sociedad pauperizada que apenas logra sobrevivir con un dólar al mes se aplicaron y siguen aplicando las técnicas de espionaje, de represión a través de  tecnologías de punta, introduciéndose en los celulares, cortando el internet, y esto, paradójicamente aplicado no solo en las esferas de los grupos de represión si no  armando a  los vecinos de barrio para convertirlos en ciegos guardianes de la dictadura. ¿De dónde provienen estas tecnologías sino de Xing Pin y Putin? ¿Contraste o burla por parte de los representantes de un totalitarismo que por fortuna  ha sido detenido en su intento de convertir a  Venezuela en un territorio estratégico para sus políticas de expansión? La denodada tarea de los intelectuales maduristas asesorados por españoles de izquierda, kirchnerianos, colombianos para destruir la “universidad burguesa” contó por suerte con una imbatible resistencia y hoy podemos comprobar que el pensamiento libre no logró ser sofocado, que el cordón umbilical que nos une con el legado del Humanismo  Occidental tampoco lograron eliminarlo en su intento de instaurar un colectivo de filósofos con metralleta. Andrés Bello está más presente que nunca ya que la única identidad como seres humanos la dan la justicia y la lengua donde se aloja la memoria responsable.

El Helicoide que fue la muestra del desarrollo de una urbe moderna  convertido en el más horripilante centro de tortura. Solamente las mazmorras de Bashar al Asad pueden igualarse a esta ignominia donde las bestias se dedicaron a toda clase de desmanes. Andrés Bello, hijo preclaro de la Ilustración – al igual que Simón Rodríguez-  para la construcción de la República colocó en primer lugar la educación para salir de la esclavitud de la ignorancia llevando a pensar, a discernir para lograr el entendimiento  entre los seres humanos  y  superar la condición del primate tal como el mismo Bolívar lo profetizó. Delcy y su hermano, Diosdado, Padrino son no el primate sino la perversión de la especie humana y su extensión en Colombia con toda la cúpula del ELN, de las Disidencias, íncubos, súcubos, lascivos, muertos escapados de sus ataúdes en una noche de Walpurgis que al menos en Venezuela, ha terminado. Pero la captura de Maduro ha dejado al descubierto lo que la internacional del madurismo había ocultado al mundo:  una trama  de adictos al espectáculo de la tortura de seres humanos, una fétida distopía cuya versión colombiana apenas empieza a ser conocida en todas estas dimensiones de lo que supone el degüello, el descuartizamiento, las ejecuciones en masa por parte de criminales del narcotráfico, los niños abusados, las nuevas tecnologías de la represión. Acabar con todo esto fue lo que Trump en la conversación telefónica le exigió a Petro. Nada más.